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sábado, 20 de junio de 2015

“La caricia de Tánatos”, literatura y una realidad perversa



Hay personas expertas en jugar con dos, tres e infinitas barajas. Su vida es doblez por completo. No hay un sólo aspecto de su vida en el que no sea un traidor. Lo peor de esto es que en general el tipo caiga bien, como es el caso de mi espécimen objeto de descripción. Si pones cara de huérfano maltratado por la vida, sonríes y vas contando tu triste historia por doquier, da igual lo chivato que seas, lo infiel que seas, lo falso que seas, que la gente aún así te querrá. Y es de admirar, lo que a cualquier mortal nos serviría para condenarnos a la ira humana y divina por el resto de lo eones a ellos les sirve para hacerse perdonar y conseguir vidas para su siniestro juego de perversión. Porque alguien adicto a engañar, a hacer ver lo que no es, tiene que disfrutar con ello, y eso, por fuerza, ha de ser perverso en cualquier parte del mundo y en cualquier religión o código de conducta.


Si te tocara en suerte un amigo así al menos tienes la opción de evitarlo, mandarlo al garete, o elegir en qué aspectos de tu vida quieres aguantarlo a no ser que tus escrúpulos morales sean absolutamente inflexibles y hasta la mera presencia del individuo te provoque arcadas cuando recuerdas sus anécdotas. Como compañeros de juerga pueden ser hasta divertidos, si te cuenta sus trastadas con gracia y te paga alguna copa. Pero si te toca en “suerte” como compañero de trabajo, como novio/marido o como familia, uff, ¿cómo te quitas a semejante truño de tío de encima?


Con este tipo de sujetos es ir siempre caminando por el desfiladero más helado. Y lo peor es que en muchas ocasiones ni te darás cuenta de con quién estás dando. Sólo si te cuenta que de niño fue expulsado de la escuela porque su compañera de colegio víctima de su acoso se quiso tirar desde la azotea del colegio, puedes vislumbrar que por cómo cuenta ese suceso, sigues estando ante el mismo hijo de puta acosador, pero con muchos años de “escuela” que han refinado sus procedimientos.


Hace poco leí “La Caricia de Tánatos” de María José Moreno, y a medida que iba leyendo me sorprendía cada vez más porque llegué a pensar que el antagonista de esta novela era un fiel reflejo del personaje al que me refiero. Por la situación geográfica donde desarrolla su actividad profesional la escritora, y a la vez radica la acción de la novela, llegué a dudar aún más de mi conjetura (el tipo que sufrí es de por allí). Es como si la escritora hubiera conocido al mismo personaje que yo, pero para echar este pensamiento de mi cabeza deduje que puede que haya muchos sujetos como el referido y se influyan mutuamente. Y creo que deduzco bien, porque el trastorno narcisista de la personalidad es algo demasiado frecuente en estos días, más bien es una plaga. Como decía Lorenzo Silva en el prólogo de “Consummatum est” hay demasiados psicópatas que escudan su sadismo y sus actos violentos en sus tristes infancias. ¿Y quién puede presumir de haber de haber tenido una buena infancia? Muy poca gente, yo al menos creo conocer sólo a dos personas. Quien más, quien menos, tiene en esa época de su vida episodios aciagos que marcan los recuerdos y, por tanto, la personalidad en un tanto por ciento variable según los casos. Matemáticamente es tan poco beneficioso dedicar el resto de nuestras vidas a compensar los tristes episodios de los que se vio teñida la felicidad de nuestra niñez que sorprende que personas que se tienen por inteligentes consagren el más mínimo esfuerzo a vengar estos agravios infantiles.


Se pueden llegar a escuchar cosas como el resquemor hacia un padre ausente debido a un divorcio acaecido en la temprana edad del muchacho. Y yo digo: ¿cuántos seres humanos son directamente huérfanos de padre, madre, o de los dos? ¿cuántos niños se han criado con sus abuelas porque sus padres trabajaban lejos y mucho? ¿cuántos niños teniendo padres eran ignorados por éstos? ¿cuántos niños eran convertidos en adultos para ejercer la tutela efectiva (la real) sobre sus hermanos más pequeños? 


¿Tantos traumatizados hay? Quizá debiéramos remontarnos hasta el origen de esta exigencia general de infancias felices, pese a que muchos de nosotros nos hemos educado con cuentos como Cenicienta, Blancanieves, Bambi, Pulgarcito, Hansel & Gretel, protagonizados por niños con ciertos "problemillas" (no spoil) a su alrededor, existe una idea extendida de que las infancias debieran ser felices sí o sí, pasando de los ejemplos de los cuentos, que son sólo cuentos. Y me resisto a creer que incluso siendo niño, y ya de mayor se elabore la idea de que las desgracias y los pesares sólo deben ser para los demás como si esos “demás” fueran más merecedores de las injusticias y los agravios varios que ellos mismos. Y son esta clase de personas que se sitúan, con respecto al resto de los mortales, en otra esfera de realidad las que acaban repugnando toda norma, escrita o no, que deban obedecer, y ni tan siquiera la acatan cara a la galería, llegando a presumir abiertamente de sus comportamientos machistas con sus novias, sus conductas poco bien vistas en el trabajo, etc. Su desprecio por la norma, hasta la que conviene a su salud es tal, que pueden estar presumiendo de la cantidad de productos para culturistas que se meten pese a ser delicados de riñón y estar advertidos por el médico, pero como ellos mismos dicen: 


“Es que si voy a la playa y no me miran las tías me deprimo.”


Esta frase, la de justo encima, entrecomillada y centrada, es la que puede resumir con toda exactitud un trastorno narcisista de la personalidad, alguien que, partiendo de carencias y complejos alrededor de las mismas, intenta llamar la atención para sí de forma enfermiza, pues como acabo de describir es capaz de dañarse la salud con tal de conseguir piropos y miradas de admiración. Pero hasta lo que acabo de escribir sólo se daña él mismo, pero los trastornos se definen como ese comportamiento que se sale de lo habitual y que produce daños a otros o al propio sujeto que lo ejerce. Y el trastornado puede atiborrarse de anabolizantes, pero si le dices algo en broma en contestación a un consejo no pedido por ti, puede hacértelo pagar muy caro, y lo hará en aquello que crea que te va a doler más: si te acabas de comprar un coche, te lo rayará; si eres muy cumplidor en el trabajo, te comprometerá para que quedes mal; si tienes amigos, intentará volverlos contra ti; y así hasta el infinito. Y aquí ya entramos en la psicopatía, ¿un psicópata nace o se hace? En los últimos años debido a los productos audiovisuales de entretenimiento, así como la literatura, esta figura de la Psicología/Psiquiatría se ha puesto tan de moda que hasta un invitado puede soltártelo como un insulto mientras te rechaza el pollo. Un psicópata no es por definición un asesino en serie, aunque en un asesino la psicopatía puede ser un acelerante como la gasolina en una fogata. Un psicópata es un tipo que tiene un procesamiento anormal de las emociones, y siguiendo la explicación tópica y simplista, tiene mucha dificultad para empatizar (es esa sensación que experimentas cuando un amigo tuyo te cuenta que se ha pillado el prepucio con la cremallera, por ejemplo) con otro ser humano o no empatiza, con lo cual dudará menos en lanzarte objetos a tu pierna recién escayolada que otro ser. Y visto lo visto, psicópatas hay de muchas clases. En el caso del trastornado narcisista, si es congénito o degenera en psicópata, verás que su obsesión vengativa por la más mínima afrenta le llevará a tales extremos que pasará incluso por encima de su propia conveniencia, ya no digamos la de los demás.


Pongamos por ejemplo que la venganza consista en rayar el coche de su ofensor:


A) Un no psicópata valoraría la idea de vengarse intentando proyectar las posibles consecuencias de sus actos basadas en las reacciones de la gente. Digamos que yo pensaría más allá de consideraciones morales sobre el perdón, que si rallo el coche y no me descubren, quizá pudieran culpar a otra persona y esa persona podría acabar reaccionando violentamente y acabar todo en una pelea en la que pudieran resultar heridas personas inocentes de todo.


B) El psicópata aunque entrara en estas consideraciones, no sabría valorar, o no lo haría, las posibles reacciones de las personas ante su acto vengativo de rayar el coche.
Podría seguir hablando de los psicópatas, pero nos quedaremos en el trastorno narcisista de la personalidad tan frecuente en estos días, y tan bien visto, no en vano a mediodía se nos obsequia con altas dosis de este trastorno en ese programa tan recomendable para distraerse sin mayores consecuencias (sarcasmo) que es MHYV. Una cosa es tener amor propio y otra ciertas personalidades que pueblan estos medios.

P.D.: Durante la acelerada escritura de este artículo he tenido dudas ortográficas entre rallar y rayar, así que os ofrezco este enlace por si os ocurre lo mismo.
Creo haberlo solucionado, pero sigo sin quedarme con ello. Eso sí, cuando diga "Me estoy rallando", me imaginaré un rallador de queso; y cuando diga "Me está rayando la pintura", me imaginaré a Llum Barrera rayando el coche en "Diario de una ninfómana".




jueves, 26 de marzo de 2015

No es oro todo lo que reluce: licenciad@s en la talla 36

Muchos chascos en la vida provienen de premisas absurdas, aunque en su día te parecían de una lógica aplastante.
Tiendes a pensar que alguien que coloquialmente llamaríamos “leído” o que ha estudiado una carrera está por encima de conductas como amargarse por no tener el físico “a pedir de vista” que impera en nuestros días. Jamás pensaríamos que alguien que lee (o dice leer), que se licenció digamos en aquello tan abstracto de Filosofía y Letras (o dice haberlo hecho), exhibiría en público su preocupación por no tener la talla 36. Y lo hacen, sin pudor, porque desde hace unas tres décadas este tipo de conversaciones y lamentaciones en voz alta, las disquisiciones y recomendaciones de dietas son tan habituales como la típica conversación sobre el tiempo meteorológico. En lo por mí observado desde hace unos 20 años en lugar de saludar a un conocido y darle algo de charla a costa de la peregrina nube que surca el cielo y sugiere una amenaza de lluvia, lo más frecuente es que esos ojos que miraban algo tan límpido y amplio como el cielo se depositen en la lorza que más resalte y soltarte:
“¿Estás más gord@ no?”, la gente poco descarada o nada, y educada no suele responder con un elegante silencio o con un “eres un maleducado” o “mi cintura no es tu problema”, la gente suele justificarse dando pie a estirar la conversación en la que el INTERPELADOR ANTIGRASA suele adoptar una posición de JUEZ-MÉDICO en la que hace valoraciones negativas sobre tus hábitos alimenticios, las futuras malas consecuencias, las dietas que tienes que hacer, los alimentos que no debes ni mirar, así hasta que la imaginación del sujeto se agota que suele ser pronto, porque alguien que además de maleducado sólo tiene ese tema de conversación para dar no tiene mucho recorrido.
Para nada quiero hacer desde aquí una apología de la obesidad, o sea, decir que estar gordo es algo saludable. Pero estar gordo no es aquello que oí una vez a un oyente de un programa de llamadas nocturnas que dijo:
“Yo cuando veo a un gordo me lo imagino comiéndose cuatro hamburguesas y cayéndole la mayonesa por la barbilla. Me dan mucho asco.”
Ser gordo no equivale a comedor compulsivo, de la misma manera que hay gente delgadísima que come como bestias y nadie lo diría a juzgar por su complexión. Ser gordo puede venir provocado por muchos factores y a nadie le debería importar tanto como para obligar a un conocido a facilitar verbalmente su historial clínico, sus analíticas recientes, sus niveles de la hormona tiroidea, etc. A no ser que sea el que paga las facturas al gord@.
Seamos claros, LA PEÑA VE MUY FÁCIL METERSE CON UN GORDO, porque suele ocurrir que estas personas que ya se reprochan a si mismas lo suficiente, lo cual en algunos casos forma parte de su problemática, suelen situarse en un papel pasivo donde les coloca su culpabilidad inducida o autoinducida, se creen merecedoras del reproche, y su autoestima no les llega como para poner en su sitio al maleducado de turno, que a costa del primer gordo que se encuentra en su barrio se sube el ego unos cuantos enteros. Porque la mayor parte de los gordos no suelen contestar al mismo nivel de IMPERTINENCIA a este tipo de personas resaltando sus defectos más visibles, porque un gordo no se entrena para atacar, algunos de ellos suelen dirimir sus conflictos con la nevera y no vapuleando la floja autoestima del primer paisano que se les cruza por la calle. Y lo más curioso es que la gente más impertinente en este sentido suele ser: VIEJA, FEA, CALVA, MIOPE, CON VERRUGAS, CON UNA PIEL REPULSIVA, MAL AFEITADOS, MAL VESTIDOS, BORRACHOS, CON CASPA, SIN DIENTES O CON LOS DIENTES LLENOS DE CARIES O SEPARADOS POR SOSPECHOSOS HILOS AMARILLOS QUE EXHIBEN SIN PUDOR CON ESA SONRISA CÍNICA QUE LES SUELE ADELANTAR EN EL HOCICO, ETC.
Sí, es ponerse a su misma altura, pero es esto o irte a casa con la sensación de cobardía de no haber puesto en su lugar a alguien que evidentemente te está agrediendo, porque todos tenemos radio, tele, espejo y médico:
“Señor Mío, ¿también me está llamando lerd@?”
OCUPENSE DE SUS HIJOS Y DE SU VIDA
Volviendo al tema principal, este tipo de conductas se suelen ver en gente digamos de estrato social bajo, sin formación cultural alguna, cuya biblioteca a lo sumo está formada por la Guía Telefónica y todo lo más un misal antiguo o una Biblia (que evidentemente no leen, porque si lo hicieran tarde o temprano hubiéranse topado con aquello de “ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”), y que además en el caso de jubilados se tragan el programa de Mariló Montero de cabo a rabo, prestando especial atención a la sección de Salud que se aprenden como un Padrenuestro. Ellas, jubiladas o no, se compran las revistas donde, cómo no, obsequian con consejos y dietas para Operaciones Bikini que como resultado final lo más que consiguen es que una señora se ponga un bikini luciendo una fofa bolsa marsupial a lo canguro en lugar de una barriguita más o menos tersa y prominente. A ver si aprendemos que la barriguita se elimina con abdominales no con inanición.
Esa es otra, si dudoso método es el de las dietas recomendadas por los magazines kiosqueros, la puñetera realidad es que muchas señoras y señoritas no hacen dieta, directamente no comen.
Es increíble ver a señoras mayores suspirando por perder kilos que en realidad deberían ganar para que su piel no colgara a surcos a lo largo de su rostro y cuello, con un poquito de grasa que ganaran se ahorrarían un carísimo lifting. Y abundando más en esto, se observa a señoras mayores con preocupante deterioro físico que te hace preguntarte si toman los suficientes lácteos para combatir la osteoporosis inherente al proceso posterior a la menopausia, o si se toman la Terapia Hormonal Sustitutiva para contrarrestar los vaivenes hormonales provocados por esta etapa de la vida, porque no es difícil ver como señoras que parecían mosquitas muertas, tras cumplir una edad, acaban comportándose como el Increíble Hulk, eso sí, un Hulk muy estilizado, con muchos colgajos de piel y en los huesos.
Así que puedes ver también como hay sujetos que pueden llevar en el bolso el Ulises de Joyce y junto a él una revista de dietas. Decepcionante, al final es todo POSTUREO, como se dice ahora, o IMPOSTURA que es más de toda la vida.
Lo más paradójico de esta preocupación extrema por encajar en un cierto molde estético es que ni siquiera es para lograr algo tan lógico como agradar para ligar, cosa comprensible en la naturaleza humana, NOOOOOOOO, la obsesión de estas señoras, y señores (no se me olviden) es competir.
Competir, competir, competir... ¿Cuál es el premio?
Me despido, ya que aparte de colgar esta entrada, tengo que ocuparme de mi vida real y cotidiana, y no de encajar en inútiles ideales de belleza propuestos por no sé qué personas, ni con qué intereses. Después leeré discretamente y sin presumir de ello el libro que me ocupa.

Éxito con las operaciones Bikini, a ver cuándo se ponen de moda las operaciones de incremento de neuronas y los cursos de urbanidad.


martes, 24 de marzo de 2015

Mi querida Señorita: La solterona



Todos debemos pensar que a día de hoy no existe esa figura de tanta raigambre en la cultura tradicional española de "la solterona". Que con los medios al alcance, la liberación sexual, la sexualización de la sociedad alguien no debería tener problema para aliviar su situación de inanición en sus órganos inferiores. Pero existe un tipo de persona que no sé si se nace o se hace, y que debe ser eso que en mi infancia identificábamos como "solterona", no bastaba con decir que fuera soltera, la palabra ya de por si indica como una cierta voluntad de serlo o de persistir en esa condición de soltería. Alguna feminista adoctrinadísima diría que ese término fue probablemente inventado por un hombre patriarcal y machista, pero quienes sufrimos la adversidad de las crueldades cotidianas de la naturaleza humana sabemos que esos términos también pueden salir de la boca de una mujer contra otra mujer, en la típica charla de corrillo donde agotado el tema una mujer pasa por allí y despierta el dossier mental que hay en la cabeza de cada cotorra.


Hoy día todos sabemos casi con certeza que tras esa "solterona" se escondía muchas veces una mujer cuya orientación sexual reprimida por los usos y costumbres de la época la hacía rechazar varón sin causa aparente. Muchas de ellas acababan tomando el hábito, no por que fueran conscientes de su problemática, o sí, pero al no apetecerles varón muchas consideraban que eso era un signo de una vocación religiosa. Otras en cambio, acababan ejerciendo un papel matriarcal en la familia ejerciendo de devotas tías, matronas, y cuidadoras de enfermos y ancianos padres.


Pero hay casos en los que no se da esta situación, y puedes encontrarte a tu alrededor casos de mujeres no mal parecidas, que incluso han vivido cuatro o cinco relaciones y no cuajan con nadie. En este caso resulta complicado discernir la cantidad de rasgos que conducen a una fémina a finiquitar su lozana juventud sin haber quedado embarazada (descartando la esterilidad) o haber sido conducida al altar.


Descartando el caso de una homosexualidad oculta o, seamos claros, una fealdad extrema. En los casos que me ha tocado vivir de primera mano este tipo de persona procede de familias donde por un motivo u otro gozaban de un papel privilegiado con respecto a sus hermanos. Bien por haber gozado de un papel de hija única durante los primeros años de su vida, bien por gozar de la identificación materna sobre si y acaparar las atenciones suelen formarse en ellas un carácter caprichoso, déspota, narcisista, hasta desembocar en unas situaciones en las que cualquier relación con ellas a nivel pareja suele hacerse insufrible.


Porque precisamente por considerarse las consentidas, tal vez crean que todo el mundo las va a tratar así. De este modo construyen sus relaciones sentimentales en torno a un modelo en el que el hombre es una especie de lacayo que ha de hacer méritos ímprobos para conseguir su amor, y su cama. Muy hábilmente juegan con la dosificación de su entrega sexual para mantener ese estado de perpetua sumisión del varón, hasta que el asunto se les va de las manos y el varón se busca a otra.


El ser las consentidas niñas de papá las hace vivir en una burbuja y cuando salen al mundo real y descubren que no hay nada en ellas que las haga más especiales que el resto el batacazo es brutal, podréis reconocerlas porque suelen tener signos externos de una infancia no superada (comen chuches, son indisciplinadas con su salud y horarios de sueño, tienen y adquieren muñecos, etc.).


Luego está el caso de quien no consigue establecer relación alguna, bien porque retrasa el momento de su madurez sexual, bien por los condicionantes del entorno, o directamente porque ninguna ocasión le parece buena, o suficientemente segura, ya que este tipo de persona tan protegida no suele seguir sus impulsos, y menos aún con desconocidos. Embarcarse en relaciones de compromiso inexistente es para ellas algo absolutamente prohibido e impensable. Pareciera como si lejos de vivir en el siglo XXI vivieran en tiempos más remotos.


Tanto en un caso como otro, el ser consentidas les hace posicionarse en papeles pasivos, suelen ser esas amigas-hermanas que se adosan a alguien que parece tener más dominio o resaltar más. A veces en base a estas amigas-hermanas a las que se adosan suelen, a costa de ellas, formarse modelos de conducta a imitar, quieren aprender de ellas, y como todo modelo admirado y copiado llegan a establecer una relación de amor-odio con la amiga en cuestión, pueden ser una o varias, según los rasgos de personalidad de sus varias amigas que la consentida crea que debe incorporar a su conducta para tener éxito en la conquista sexual. Lo habréis visto como yo, esas amigas que por todo hacerlo juntas acaban enamorándose del mismo hombre y la amistad se acaba rompiendo porque la parte perdedora ejerce de opinadora en el círculo de ambas amigas provocando dimes y diretes que pretenden influir en el fracaso de la relación.


Sí, estamos hablando de la AMIGA SOMBRA, la cual es a veces tan consciente de su papel que llega a culpar a su amiga de permanecer en ese lado oscuro donde no brilla para los demás. Pero su pasividad le hace permanecer, y de esta manera crea ésta rutina y otras que forman parte de un círculo vicioso mental donde empiezan a aparecer capítulos de depresión, manías. El ser "asombrado" u oscurecido empieza a culpar a los demás de sus fracasos vitales, porque carece de rudimentos intelectuales para apreciar desde un punto de vista global y distante su situación. En esta conducta patológica llega a puntos de autodestrucción tales como a renunciar a caminos que le puedan ayudar sólo porque considera que son características propias de la amiga a la que se adosaron (estudios, lectura, hobbies, limpieza), y en un intento de formar su propia personalidad se desmarca por contraposición de la personalidad de su modelo a imitar.


En procesos tan largos que pueden abarcar desde la adolescencia (más bien infancia estirada) a los umbrales de la menopausia la personalidad de quienes describo pasa por estados de auténtica autodestrucción e inoperancia. En unos casos los internamientos en instituciones mentales empiezan a multiplicarse, en otros, gracias a tener una rutina esto no se produce, porque el sujeto no admite lo mal que está, considera humillante pedir ayuda profesional, y aunque lo haga no cuenta la verdad, porque su obsesión por conseguir pareja es algo vergonzante para ellas.


Cuando se aproximan fechas clave en la vida de toda mujer, como por ejemplo los 30 años en los que ya consideran que al menos deberían haber perdido la virginidad, o los 40, fecha tope en la que consideran que su capacidad de engendrar llega a una fecha tope de caducidad los episodios de depresión se agudizan, la amargura se acentúa, y ésta llega a traslucir tanto que el sujeto aleja de si todo aquello que le recuerda lo que no tiene, de ese modo se va apartando de amigas casadas con hijos, o agrediendo a los que permanecen a su alrededor hasta que el nivel de agresión se eleva tanto que caen en las suposiciones maliciosas, en los pronósticos catastróficos sobre las relaciones sentimentales de sus amigas o examigas; un progreso que acaba haciendo pensar que el sujeto desearía que a todo el mundo le fuera mal como si con ello su situación recibiera algún tipo de paliativo.


Un factor a destacar en la formación de la solterona es la idealización suprema del amor, ayudada por el visionado de películas de corte romántico, así como libros y culebrones de este sesgo. Y contra más se retrasa el desembarco en la realidad de las relaciones afectivosexuales, más se agudiza el problema de idealización extrema y autolavado de cerebro. En resumen, más distancia entre la solución y el problema. Su concepto del amor es algo tan místico o más que la fe religiosa. Creen que el amor es algo que se produce a modo de flechazo, algo tan milagroso que te hace saber en ese instante que ese es el amor de tu vida. No sirve dar explicaciones, no hay más ciego que el que no quiere ver, y nunca verán que eso que llamamos flechazo, es una atracción, un paso previo a una posible relación amorosa, y esa atracción se puede fomentar e identificar por muestras tan simples como las miradas, los gestos que distinguen a uno con respecto al otro, y otras muestras. El amor es una construcción que se produce en base a la convivencia y la interacción con el otro ser. Por ser más concisos el amor sigue este camino:


ATRACCIÓN___________ENAMORAMIENTO____________AMOR


Y visto así, conoceremos cientos de relaciones que no han llegado a algún punto de los dos últimos.


No quiero decir que estos dos casos que describo expliquen las razones imposibles de entender porque suelen permanecer ocultas que obligan a alguien a condenarse a la soledad. A veces un desengaño amoroso, la pérdida de un novio que falleció, pueden ser la causa. O como en el caso del personaje de José Luis López Vázquez el misterio que obliga a permanecer en el celibato a alguien sólo se descubre cuando menos te lo esperas. Esta película me sirvió para descubrir al gran actor dramático que también era y sacarlo del encasillamiento en el que permaneció secuestrado por la industria cinematográfica española de su momento. Buenísima película, os la recomiendo.


viernes, 14 de junio de 2013

Mujeres desesperadas o Marujas de competición

Hay una faceta para mí entre las mujeres que me resulta execrable, y es ese afán competitivo entre ellas por más amigas que sean. Y por más que pasen los tiempos y haya programas de telerealidad donde verse reflejados y reconocerse los defectos, por más que haya revistas con su correspondiente sección de psicología, así como revistas a la psicología dedicadas en su totalidad se siguen observando ejemplos de competencia entre mujeres que rozan y hasta se entregan al ridículo por competir con otras. Me contaban el caso ocurrido hace más de 30 años con motivo de una celebración en el pueblo. Alguien se compró un vestido y por enseñarlo y ser un pueblo pequeño acabaron en la misma boutique más de una docena de tías comprándose el mismo. Es una pena que nadie fotografiara el día de la celebración a todas ellas. Supongo que lo mismo sucede en esos ámbitos donde conviven mujeres y todas acaban menstruando a la vez, lo que quiere decir que ovulan a la vez, y para mí una explicación a esto y a lo de los vestidos es que todas buscan tener la misma oportunidad, al mismo tiempo, no perder ventaja; porque tras numerosos visionados de documentales y lectura de tratados al final el ser humano está diseñado para perpetuarse, cual virus, todo lo que pasa mientras lleva a buen término su progenie es poco importante.. Casos como este se dan en menor medida y por accidente en actos donde acuden famosos, o bodas de tronío. Pero este tipo de casos de copiar vestimenta o peinado son muy visibles, hay sucesos de competencia más soterrados, o poco reconocibles para el gran público. Un caso de competencia para mí incomprensible es el de mujeres, suelen ser más de una, que empiezan a interesarse por un tío justo cuando éste se echa novia, si para más INRI la novia es forastera, la cuestión se pone más enconada. Lo han tenido ahí toda la vida, pero sólo reparan en él cuando otra ha puesto sus ojos en él. A lo mejor existe una explicación antropológica para esto, y tal vez tendría que ver con que muchas mujeres en lugar de perder el tiempo en catas esperan que pase el periodo de prueba con otra para ver si sirve o no. Otra situación también que tiene que ver con el tema parejas es cuando un chico digamos de relumbrón en una cierta comunidad se lía con una chica gorda. Los comentarios son incalificables, llegándose a oír cosas del tipo: “Es muy gorda y fea para ti”, “es un trozo de carne con ojos (ignorando que esta expresión se aplica para describir a sujetos sin personalidad)”, “que pena que un chico tan guapo esté con una tía tan gorda como ésa”, todos estos comentarios suelen provenir del lado femenino, en cambio respecto de la chica gorda los tíos opinan así incluso ante el propio interesado: “tienes donde agarrar, de ahí no te caes”, “va a estar a buen regoviento con el pelo y las tetas que tiene”, y comentarios similares de dudoso gusto y de un evidentísimo sesgo machista. Esto nos llevaría a por qué en realidad las rellenitas, gordas o como se quiera llamar a todo ser con un buen recubrimiento de carne tienen más éxito a la larga que otro tipo de chicas. O por qué tíos que en realidad disfrutan más con una gorda acaban encadenándose a todo lo contrario porque supuestamente es lo que la sociedad aprueba y queda bonito. Pero sería otro post. Otra cuestión de competencia, y aquí es donde realmente se hablaría de “Marujas de competición” es el tema de las tareas domésticas. Se te puede dar el caso de llegar a un portal como vecino donde no hay mujer de la limpieza, ni turnos establecidos de limpieza porque no hay constituida una comunidad por dejadez. Tras un tiempo de observación, pongamos tres semanas, observas que pese a haber niños en ese portal y una tendencia a la zona adyacente al portal a acumular mierda por efecto de viento nadie hace la escalera, nadie te comunica si te toca hacerla, de tal modo que si llegas tal que en agosto en la zona adyacente al portal puedes contemplar una acumulación de hojas de platanero secas que más tarde comprobarás que llevaban allí más de 8 meses, probablemente desde el noviembre pasado, que es cuando suelen caerse y ser barridas y repartidas por el viento. Gran dilema: sigues el dicho “donde fueres haz lo que vieres” y permites q la mierda del portal se cuele por debajo de tu puerta, y cuando haya viento por tus ventanas cuando airees la casa al fregar los suelos, o pese a la convención te pones a limpiar. Impepinable, te pones a limpiar regularmente, para no sentirte idiota una vez por semana. Pero igual que tú observas te observan y de ese modo una mañana sientes un cepillo golpear los escalones de la del primero, y posteriormente el chorrear de la fregona en su cubo del agua. Bien, pero más adelante observas que no sólo limpia su planta, sino que limpia la tuya también, cosa que no entiendes porque antes no lo hacía, hasta que empiezan a llegarte comentarios de terceros, o los escuchas directamente. La ristra de comentarios de gente que nunca cogió una escoba hasta que llegaste: “Limpia fuera, pero dentro (su casa) no”. “Primero lo de dentro ¿no?”, haciéndose eco del comentario anterior y dirigiéndose directamente a la cuestionada maruja barrepatios. “La obligará el marido”. “La plaza de parking buena para quien se la trabaja (dicho por un sujeto que en cuanto retirabas el coche bajaba para ocupar tu plaza)”. “Es que si limpia nos deja por unos guarros”. “¿Por qué no limpia nuestro trozo? (refiriéndose al trozo de patio que ya no era adyacente al portal y pertenecía a otro bloque).” “Pa’ que no digan na', pa’ que no digan na (cantándolo para que lo oyera la interesada en pleno barrido de patio).” “Hoy no ha barrido, ji, ji, ji”, dicho por unos solteros con la puerta cubierta de polvo de cinco años que pese a variar en el piso de enfrente de la aludida ninguno ha preguntado cuándo le toca limpiar. Con todos estos comentarios, dichos por hombres y mujeres quiero entrar en otro asunto que he descubierto con toda rotundidad hace poco, y es que hay hombres “Marujas de competición”. En mi vergonzosa ignorancia creía que este rasgo de comportamiento era sólo femenino (mujeres/hombres con tendencias femeninas), pero no, como se podrá comprobar en los comentarios anteriores, algunos pronunciados por hombres. “Bueno, voy a entrar en el palacio de los pobres”, dicho por un tío cuyas finanzas están en manos de acreedores varios, todo porque al portal se le han puesto unas macetas. Del mismo sujeto se pudo escuchar ante el hecho de ser preguntado por cómo es que habían pintado los mueblecitos que cubrían los contadores y para tapar unos graffitis: “... ¡Cómo no tiene nada que hacer!”, esto dicho por un individuo que en su trabajo el 80% del tiempo lo pasa en el balcón de la oficina haciendo llamadas personales de las cuales cualquiera que pase por debajo puede conocer su contenido. Y que después sólo sale de casa para sacar al perro cuyas ñordas no recoge e incluso incita a mear en el patio objeto de los comentarios citados. Quien ha vivido en diferentes sitios de España sabe que esto no ocurre, y que si a mí me sucediese que alguien se ocupara de la higiene de una zona sin quejarse al menos me sentiría beneficiado. Pero no, las “Marujas de competición”, hombres y mujeres, quieren no hacer pero que nadie “manche” con su escoba su buen nombre. En la carrera hacia ese podio imaginario hay ejemplos para mí raros, como el de personas que aborrecen todo lo relacionado con libros, estudios, etc., personas que dejan correr los años sin ampliar su expediente académico, y un buen día tras convivir con una persona que sí estudia se les apetece estudiar. Por supuesto la inspiración para estudiar procede de alguien que saca buenas notas, y este pique motivador se da bastante entre parejas. Pongamos por caso el de un individuo que desde que opositó no ha incrementado sus logros académicos, se echa una novia preuniversitaria y ese mismo invierno va y se apunta a una academia para sacarse el Acceso a la Universidad. Caso aparte es el de una individua que admite públicamente que va a clases de nocturno para hacer relaciones sociales (como se verá en su conducta más adelante, y en el hecho de hacer de taxista a todo tío que se quiera montar en su pequeño utilitario, las relaciones que buscaba renovar eran con hombres), pero se empieza a picar con la Alumna Favorita del Profesor-Tutor Mengele (Mengele por lo de experimentar trucos torticeros para motivar al alumnado), porque el profesor es atractivo, tiene magnetismo, y le gusta hacer reír a la clase. Pasados dos cursos la Alumna Favorita puede encontrar llorando a la Sólo Vengo a Hacer Relaciones Sociales, porque está angustiada ante el hecho de no dar de si y suspender. Diversos estudios en los últimos años han encontrado en la envidia un factor clave de motivación e incluso de progreso. Sin competencia, no habría cambio a mejor. Y visto así está bien en el caso de los estudios, es positivo. Lo malo es cuando el envidioso no se limita a emular al emulado, o a superarle, sino que además procura eliminarlo, minarlo o anularlo, quizá en un intento de eliminar la causa de su frustración. Lo triste para el envidioso pertinaz es que cuando consigue eliminar a quien le causa envidia, o el comportamiento que considera que lo menoscaba, encuentra enseguida otra cosa que envidiar. Todos nos inspiramos en otros, pero acabamos encajando ese aspecto externo en nuestra vida y personalidad adaptándolo, el problema es cuando esa inspiración se centra en un individuo en concreto y se convierte en una obsesión por la copia, en querer sólo lo que tiene ese individuo. Siempre pienso en la razón por la cual un sujeto envidia a un sujeto próximo y no a García Márquez, a Picasso o a Albert Einstein; o sin irnos a tanta cultura no se envidia a Arguiñano o al de Bricomanía. Supongo que es por comodidad, luego el envidioso es también un vago. P.D.: En cuanto a las “Marujas de competición” ¿por qué ninguna se compara e inspira en Bree Van de Kamp –“Mujeres Desesperadas”, la pelirroja, para los no seguidores de la serie-.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Adictos al desastre: Harry Calamidad



Hay gente que de forma inexplicable forja su vida de un modo tal que siempre acaba abocado a algún desastre.
Si se casan su separación es segura, así como si comienzan cualquier relación sentimental con fines a largo plazo.
Si tienen un hijo su relación con él será insuficiente o inexistente.
Si compran un coche tendrán que abandonarlo en breve en el desguace más próximo debido a algún accidente.
No se trata de tipos torpes, de hecho tienen habilidades notables. Y alguna deben tener para conservar su trabajo contra viento y marea, pese al escuálido aseo exigido en su puesto, indumentaria laboral en tela de juicio por estar rota o manchada, calzado que blanquea por inanición de betún y falta de cariño de trapo y cepillo, aliento letal debido no sólo a la falta de dentífrico, sino a sus hábitos alimenticios: su estómago recibe más calorías vía alcohólica que vía lípidos. La potra que tienen estos individuos tiene que ver con eso de que a pesar de tener rasgos sobresalientes que en otra persona impulsarían a cualquiera a marginarlo, en él se ven como travesuras. A quienes tienen que disciplinarle les da como pena, y acaban pasándolo por alto muchas de sus meteduras de pata. Es como el niño bonito de la clase, que pese a sacar cuatros siempre le suben nota al 5 pelado porque es muy mañoso en Gimnasia y Manualidades, pese a ser un zoquete en todo lo demás.
La resistencia de este tipo de individuos es inusitada, cualquiera en su lugar sucumbiría a la depresión cuanto menos. Pero no, pasan por sus diversas catástrofes vitales como un tren por las estaciones de su ruta.
Lejos de dar pena son tipos a los que se puede ver cómicos, porque su misma actitud ante sus proezas vitales invita a verles de ese modo. Y a pesar de todo se les podría admirar, sus escasas virtudes, aunque notables, lo permitirían si no fuera porque el roce social y académico lo ha atravesado sin dejar un solo poso, de modo tal que la sensación que produce es la de estar ante un palurdo de manual, pese a haber sido criado hasta su adolescencia en una gran ciudad, costera y turística por demás, tener estudios medios y una profesión de años en la que para ejercerla la formación es esencial. Su imán para las féminas dicho todo esto es inexplicable, pero lo tiene. No a todas, pero a la mayoría sí, aunque sólo las de un tipo especial son las que se lo llevan al catre, porque pese a parecer un tipo pasota y echado para adelante él se deja conquistar, según cuenta a sus biógrafos no oficiales: “él se deja hacer”, no tiene un criterio fijo de mujeres, amigas, si tenéis dificultades para encontrar alivio éste es vuestro hombre, siempre está dispuesto. Harry Calamidad no conoce de edades, pesos, estados civiles, razas, religión, etc. Es un tipo universal que alivia a toda tipa viviente a poco que esta pongo un poco de empeño y le entre. Da igual que tenga novia fija, él es capaz de compatibilizar cuatro relaciones, recrearse en espectáculos ofrecidos por los establecimientos de lucecitas y aún así seguir aceptando aventurillas ocasionales.
A veces se encapricha de casos difíciles, tiene antojo de mujeres casadas y en lugar de ser directos e intentar la conquista de una manera frontal busca subterfugios con los cuales su presa sea más fácil. Por ejemplo: si él sabe que el marido es infiel a su presa, él procurará que la presa se entere para así él procurarle el modo de vengarse del marido y estar a la par; pero ¡ah!, si el marido es fiel procura hacerlo caer en el pecado con el fin de poner a la presa en situación de desear pecar con Harry Calamidad.
En otras ocasiones él es consciente del peligro, intenta alejarse de relaciones que pueden comprometer su trabajo y su integridad física, pero si la tipa es suficientemente pesada al final cae.
Si una tía de la categoría “novia formal” le pilla con otra y le pega, a él le da igual, al cabo de los meses volverá con ella, en lo que claramente se observa un carácter sadomasoquista, por ambas partes.
Harry Calamidad es un tipo muy fácil, siempre está de oferta.
PRÓXIMAMENTE EN SUS PANTALLAS MÁS AVENTURAS DE HARRY CALAMIDAD

viernes, 27 de julio de 2012

Lupe Vélez. Nada es como te lo han contado. Lo que da de sí un inodoro



En el Facebook de mi crítico de cine y persona favorita encuentro que ha dado al “Me gusta” en esta página https://www.facebook.com/pages/Decaying-Hollywood-Mansions/111378268883521?ref=stream. Echo un vistazo, pensando que va de fotos e historias sobre mansiones de antiguas estrellas de cine en ruinas, al estilo de la que da escenario a los personajes de “El Crepúsculo de los dioses”. Además de lo que yo pensaba, encuentro fotos de actores, entre ellas una maravillosa de Lupe Vélez https://www.facebook.com/photo.php?fbid=476822142339130&set=at.118967638124584.13914.111378268883521.100000652891938&type=1&theater. Decir su nombre y acordarte de su triste final es todo uno, así que al compartir la foto aludí a dicho final: Lupe Vélez murió en la taza del water. Peor o mejor contado eso es lo que todo el mundo entiende y repite. Así que una bienintencionada amiga facebookera me señala que la historia de la taza es un bulo. Le pregunto cómo se generó ese bulo y NS/NC, pero insiste en que es un bulo. Empiezo a investigar. Intento dar con el obituario, porque para más abundar, en algunos blogs se niega hasta el motivo de la muerte: la supuesta negativa de su amante a casarse con ella como consecuencia de un embarazo.
¿Pero qué interés tendría alguien en situar la muerte de una estrella decadente y casi olvidada en tan prosaico lugar? Hasta nueva rectificación la fuente más mencionada como nacimiento de la historia es el compendio “Hollywood Babilonia” de Kenneth Anger, quien, si hay que hacer caso de los blogs, ha rectificado en fechas recientes así como ha hecho la mismísima Wikipedia. A su vez, dicho autor basaría sus fuentes en artículos “periodísticos” de la época en que las glorias hollywoodenses salpicaban de escándalo multitud de publicaciones de su época (para ilustrar este tema ver la película "L.A. Confidential", protagonizada por Kim Bassinger y Russell Crowe). Y en este contexto de publicaciones que rayaban más el libelo que el Pulitzer, hay que mencionar a mi última hallada posible fuente origen del Lupe-Watergate que no es otra que la muy omnipresente y odiada Luella Parsons, en el artículo de este enlace http://www.nacion.com/2011-03-20/Teleguia/NotasSecundarias/Teleguia2710310.aspx destaco el siguientes párrafos:
La picante Lupe Vélez, quien fuera esposa de Johnny Weismuller, decidió acabar sus días a los 36 años, despechada por su último amante. Tuvo la infeliz idea de llamar a Louella para contarle sus penas y esta intuyó lo que estaba por venir.
En efecto, Vélez organizó una “última cena” a la mexicana y se inmoló como una diosa azteca; montó en su habitación un “santuario” con velas, flores y se tragó 75 pastillas de seconal. Los fármacos, en combinación con los “taquitos y los chilaquiles” reaccionaron al revés y más bien despabilaron a Vélez, quien se arrepintió y salió en carrera hacia el baño para regurgitar, con tan mala suerte que resbaló , cayó de bruces sobre el excusado y se ahogó en su propio vómito.
Parsons se enteró de la desgracia y escribió: “Jamás Lupita había lucido tan bella; reposaba como si estuviese dormida' había una lánguida sonrisa en sus labios, como si albergara sueños secretos. Parecía una niña a quien acababan de regalar su primera espuma de azúcar en una fiesta...”
En la cita anterior en negrita y entrecomillada, no se menciona ningún inodoro, pero sí la “espuma de azúcar”, claros restos de vómito y/o asfixia. Pero esto no me aclara nada más. Como yo no quiero discutir con mi amiga, pero ella no me razona su aseveración de bulo en torno al Lupe-watergate, me ha picado la curiosidad y quiero investigar. Por todo ello si alguien alcanza a leer estas líneas le ruego que si dispone de alguna información, sobretodo en papel, negro sobre blanco, de algún libro donde se mencione este truculento episodio y además se mencionen las fuentes. Ruego me lo haga llegar a esta dirección de correo electrónico:
ordalisea@gmail.com

martes, 1 de junio de 2010

Para atrás ni para coger impulso

Es una frase muy manida, a la que costaba darle un significado, hasta que ocurre. "Para atrás ni para coger impulso" tiene lógica, porque si vuelves para atrás puedes reactivar fantasmas del pasado que se disolvieron en la estela del mucho tiempo que pasó desde que los dejaste. Gracias a las redes sociales puedes realizar este ejercicio tenebroso. La frase aludida esconde gran sabiduría, porque si reculas, puedes sin querer alimentar monstruos que por un orgullo exacerbado ven regado de nuevo el odio que el tiempo y la falta de noticias secó.

A veces somos muy benignos al recordar el pasado remoto, y tendemos a creer que pudimos equivocarnos al juzgar tan negativamente gentes y sus obras. Pero pese al consejo del sabio que pronunció la frase, de la vuelta al pasado puedes recoger frutos muy saludables. Uno es reafirmar que tus impresiones pasadas sobre gentes, sus obras y actitudes no eran equivocadas. Otro fruto, éste muy jugoso y lleno de vitaminas es que puedes encontrar gente que sí era tan extraordinaria tanto en el pasado como en el presente, el paso del tiempo ha pulido las buenas cualidades de estas personas.

De la vuelta al pasado la conclusión clara es que quien era de un cierto modo de ser lo sigue siendo pero de un modo potenciado, tanto en lo positivo como en lo negativo.

Nadie es perfecto, pero si contactas con alguien a través de la red es porque tienes un deseo de relacionarte con esa persona a través del único modo posible a través de la red: la comunicación, preferentemente escrita -chat, correos, intercambio de enlaces, fotos, comentarios-. Se te puede dar el caso de que haya algún caso en el que la comunicación sea inviable, porque reconozcamos que el querer ser amigo de alguien por sí no basta para serlo y ocurre que no hay química. Tras unas conversaciones en las que invocas viejos recuerdos no queda más que hablar de uno mismo o de terceros (cosas o personas), si se da el caso de que una de las personas no habla de absolutamente nada, llega un momento que tienes la sensación de estar pronunciando un monólogo. Puedes optar por interrumpir la conversación de un modo diplomático inventándote una excusa cualquiera, pero si no eres partidaria de mentir al final dices la verdad que te has bloqueado y no te salen temas. Te preguntan que si te bloqueas porque estás recién levantada -comentario que aunque escrito te suena a perdigonazo con segunda intención típico de vecindona- y al final dices la verdad desnuda. Te contestan: "Tú habla y yo opino". ALUCINANTE. No sé en qué universo paralelo se ha generado la idea que conciben algunas personas de que ellos tienen el privilegio de opinar sobre lo que cuentes, pero que eso no puede suceder a la inversa. Debe ser la influencia de tantos programas de corazón en la que el pagado personaje cuenta una historia X y una cuadrilla de "Periodistas" juzga lo contado. Pero ocurre que a ti no te pagan por entretener las horas muertas de un individuo que probablemente crea, por cualesquiera motivos, que el mundo gira en torno a él y que tú debes estar muy agradecido porque te escuche, debe ser como aquella niña que invitó a su amiguita a merendar y cuando la otra no hizo lo que ella quería le restregó el croissant del Alcampo con pastilla de chocolate por la cara. Y es que si un niño tiene ciertas actitudes de adulto las desarrollará de modo potenciado como en el caso de la niña del croissant, demostrando su afán de humillar o, por ejemplo, el niño que nunca prestaba sus Plastidecor de 36 colores excusándose en que se le iban a gastar (¿existe alguien que haya gastado una caja de Plastidecor en su puñetera vida?), demuestra una clara tendencia a la falta de generosidad de mayor y en temas aparte de los Plastidecor habrá desarrollado una total tendencia a no compartir nada.

Hay personas que cuando reciben este reproche se escudan en acusar al reprochante de querer inmiscuirse en su vida. Felicidades por tener tanto celo por tu intimidad, ¿pero qué hace creer a estas personas que el resto no podamos defender nuestra intimidad y más aún de personas que rellenan sus vacías vidas con las conversaciones que tú tienes con ellas? No es un intercambio justo pedir que confíes cuando ellos no lo hacen. Ser sincera puede resultar peligroso cuando te hacen creer que aceptarte en su red social equivale a comprender y superar aquello que hizo que esa persona no formara parte de tu vida. Gran error, no solo no te comprendieron sino que encima se dedican a contar historias a conocidos en común, con el fin de dar una cierta imagen de ti claramente en negativo como haría un trepa cualquiera en un trabajo. Su ausencia de temas para hablar contigo se ve suplida por el tema del mal rollo contigo para hablar con otros. Aunque debería esperarse que todo el mundo fuera lo bastante inteligente como para ver la malicia que esconde la alerta tan particular que hace sobre ti, motivada únicamente porque decides que si una persona solo abre el chat para que hables tú no te apetece hablar, porque no te gusta hacer monólogos, sino comunicarte e intercambiar impresiones sobre cualquier asunto, por trivial que sea, aunque no tenga un fin concreto; sólo porque te gusta lo que sientes cuando hablas o intercambias comentarios con otro ser humano aunque sólo sea sobre una vieja canción mexicana de Lola Beltrán, el calor del verano, Berruguete y Salcillo, el ascensor de una foto, la foto de una amiga en la que está particularmente guapa.

Nadie pide que todos los días se hable, ni todos los meses, sino que si se tercia se hable si te apetece de lo que te apetezca, pero no constreñir a la otra persona a hacer u obrar según tu capricho. Nadie está obligado a soportar a nadie, si alguien no te gusta elimina la conexión de esa persona con tu red y a otra cosa.

Puede ocurrir que incluso un mal día en la que alguien te hiere ofrezcas a todo el mundo saldar cuentas pendientes contigo, pero no hay narices, es más gustoso machacar la imagen de esa persona frente a antiguos coincidentes espacio-temporales con los que apenas compartiste alguna conversación o juegos en el patio del recreo. Pero esa persona no se da cuenta de que todos somos absolutamente desconocido porque han pasado más de veinte años en los que como máximo te has encontrado con alguien por la calle y no te han querido saludar, o has intercambiado algunas frases con prisa. Lo siento, pero nada de lo que pueda contar ese fantasma del pasado interesa a esas personas, porque ni era de su interés en el pasado ni por supuesto ahora. Pero en las redes sociales el azar es caprichoso y por muchas precauciones que se tomen acabas enterándote por lo que alguien escribe en un muro mencionando palabras como "latente" y "remover", muy reveladoras porque se pronuncian en un contexto muy específico, e igual que ese muro delator alerta de una cierta corriente de comunicación, alguien puede acabar revelando que se está cometiendo un delito contra el honor y la propia imagen, por mucho que se crea que no queda rastro porque la persona tan cautelosa habla por chat y cree que no deja rastros. Se olvida que existe un elemento probatorio llamado TESTIGO, y que no todo el mundo va a jalear el linchamiento moral chat a chat que va haciendo.

Tal vez ciertas personas tengan o tengamos una personalidad que en nada se adapta al predominante montón montonero en el que sólo se puede actuar de una forma: como borregos siguiendo a la cabeza del rebaño. Pero este país tengo entendido que es libre casi tanto tiempo como llevo viva, y desarrollo libremente mi personalidad sin menoscavar a nadie apuñalándolo con el dedo acusador con su nombre y apellidos. En cambio, se está juzgando a alguien vía chat por no fingir que le gustan excoincidentes espaciotemporales que en su día no demostraron ninguna afinidad cuando convivías con ellos y en la actualidad demuestran seguir igual.


Si alguna duda quedaba ya está solventada.

lunes, 24 de mayo de 2010

kalle, el mendigo y las supuestas humillaciones de Manolo Lama

Con motivo de una final futbolística Manolo Lama se desplazó a Hamburgo y en una de sus conexiones con el informativo de Cuatro tuvo a bien elegir un lugar junto a un mendigo que posteriormente se ha averiguado que se llamaba Kalle ¿triste predestinación?

Quien sigue a Lama tanto en la radio como en la tele sabe de sobra que es un tipo campechano y absolutamente natural tanto que me atrevería a jurar que no conoce la doblez, ni prevé la malicia con que otros puedan interpretar en su contra sus actos.

Durante la conexión estaba acompañado de aficionados atléticos pertrechados con el merchandising de su equipo. En un momento dado Lama invitó a los aficionados a vaciar sus bolsillos en el plato que el ahora Kalle, antes conocido como el mendigo, tenía al efecto.

Kalle miraba ojiplático, lógicamente no entendía a esos extranjeros, probablemente al ver que eran hinchas de algún equipo pudo sentir miedo, y con gesto muy serio no paraba de mirar al periodista y su micrófono. El señor estaba allí sentado cubierto de cartones que le protegían de la intemperie y para darse calor abrazaba a su perro que asomaba la cabeza por debajo de una oscura manta. Kalle aparentaba seguramente más edad de la que tenía, pero a buen seguro no llevaba una sola semana en la calle. Ante su improvisada tienda de cartones tenía un cartelito también de cartón en pie, escrito seguramente en alemán, en España si alguien se sienta en la vía pública y se cubre de cartones, se hace acompañar de un perro y ante sí coloca un plato y un cartel se interpreta que está pidiendo dinero. Lama obró y pidió que los aficionados fueran generosos, quizá no lo hicieron con la mejor de las actitudes, pero siendo un día festivo para ellos el humor predominante era el que era. Quizá Manolo Lama pecó de ingenuo, o quizá para los miembros de un programa radiofónico como Carrusel Deportivo está viniendo una mala racha que también se quiso llevar por delante no sólo a Paco González, sino también a él.

Si alguna pega tiene la acción de Manolo Lama no es otra que no pedir permiso al mendigo para hacerlo aparecer en imagen. Sin embargo, una enorme oleada de linchamiento moral no para de cebarse repitiendo que lo que Lama hace con toda intención es reírse de kalle, el mendigo hamburgués. Mentes preclaras vigilantes de la moral pública dicen que el mendigo se sintió humillado, vaya, debe ser que es lo peor que le ha pasado en su experiencia petitoria en las calles. Qué va a decir el mendigo si los enemigos de Lama se prestan a preguntarle.

Hace una semana opiné en relación a uno de los muchos vídeos que unos internautas escandalizadísimos han colgado. Entre otras cosas que ya pongo aquí puse que si yo fuera el mendigo lo humillante para mí –dentro de que la humillación mayor ya la sufrí cuando fui a parar a la calle- es el poco dinero que echaron. Esto me ha valido que esas caritativas gentes que defienden a Kalle y se conduelen con él de la supuesta gran humillación que Lama le ha infligido me deseen que yo acabe de mendigo también, qué caritativo, opinar distinto hace que esa masa enfervorecida en linchar al deportivo periodista me desee ver destruida en la calle, le faltó añadir que me deseaba que una vez cumplido su mal deseo de verme como mendiga me viniera un Lama y me grabara echándome dinero.

Pues bien vale un pobre mendigo para hacer leña de un periodista porque en este país según lo observado el comportamiento a seguir con un mendigo es ignorarle, con mucho respeto, pero ignorarle, porque en este país nadie mira a los ojos a alguien que pide no sea que se tenga que arañar la pelusa de sus bolsillos para buscar un céntimo con que rellenar esa mano vacía que se tiende a nuestro paso a la salida del Lidl, del metro o donde sea.

Y para los que me deseen que acabe en la calle por opinar que Lama obró sin malicia, les sorprendería saber que en la vida se viven situaciones en las que has de vivir de una cierta caridad, en las que nadie te da trabajo, pero no te reconocen las causas por las que no te lo dan y por lo tanto no se te da opción ni siquiera a pedir la pensión correspondiente a lo que te hace inútil para trabajar porque nadie te quiere reconocer los motivos por los que no te dan trabajo. A veces no acabar como mendigo puede depender sólo de la buena voluntad de una sola persona, porque si dependiera del resto del mundo no podrías recurrir sin trabajo, ni a la prostitución ni a la mendicidad, porque pese a las negativas nada logra agachar tu cabeza y no tienes esa dosis arrodillatoria que hace que alguien se apiade de ti para darte trabajo o para darte una limosna. A veces pidiendo trabajo te pueden hacer llegar a sentir que pides limosna y no el puesto vacante que a lo mejor haya libre y para el que a lo mejor la persona está preparada a tope.

Desde aquí gracias a la persona que por amor o por caridad ayuda a las personas a las que se margina sin oficial causa aparente y ni siquiera el Estado les ampara.

En este país hay causas de marginación no recogidas por los organismos correspondientes contra las que, por tanto, no se lucha. En este país hay gente que decide que ciertas personas pese a su preparación no pueden ejercer ciertos trabajos por unas ciertas razones físicas sean las que sean, pero claro queda poco bonito poner en el anuncio lo que no se quiere por eso sustituyen eso por la ambigua frase “se requiere buena presencia”, que no consiste visto lo visto en ir aseado, arreglado, vestido adecuadamente y peinado además de maquillado si eres mujer. Aquí finalizo o acabaré contando “Yo soy Betty la fea”. Pero a propósito, ¿qué hubiera sido de Betty si los celos de la novia de su jefe no hubieran provocado la contratación de una secretaria fea para que se tranquilizara?

Volviendo al tema de inicio y deseando que la caridad que es mucho más que dar limosna domine nuestros corazones ahí va un fragmento de la carta que apareció en Facebook de Paco González, un tio que como Lama no lo está pasando bien y aún así se acuerda de un compañero, incluyo el fragmento en el que le menciona aunque yo no esté de acuerdo con su visión del asunto:

"Y termino con una petición (encima pidiendo)... allá va... tengo un compañero que lo está pasando mal. Manolo. Entiendo perfectamente las críticas que ha recibido y el dolor que produce cualquier burla a los mas necesitados. Tanto Manolo como yo provenimos de familias humildes y trabajadoras. Conozco a Lama desde hace 24 años. Por Dios, haced comprender a quienes le critican que un error lo tiene cualquiera, que él jamás quiso que un donativo de un niño acabara en una patochada...


Y que os juro que todo lo que hay en mi con capacidad para juzgar a alguien, me dice que Manolo es por encima del buen compañero, del buen amigo y del chulito que aparenta.....UNA BUENA PERSONA."
Este fragmento lo he obtenido gracias al blog de radiochips, aquí tenéis el enlace:

Leer más: http://radiochips.blogspot.com/2010/05/se-acabo-paco-gonzalez-definitivamente.html#ixzz0osU3pkHZ

lunes, 3 de mayo de 2010

La crónica rosinegra y otras reflexiones pasadas

[El siguiente post fue escrito en 2005, y visto que el pasado vuelve y el desaparecido Salsa Rosa ha vuelto a la actualidad de forma inesperada lo actualizo. Alfonso Arús fue de gran inspiración para el mismo. Espero sea apreciado este post más de lo que se hizo en su momento.]


Este fin de semana han ocurrido, aparte del anuncio de boda del Príncipe de Gales con Camilla o revienta (homenaje a Andreu Buenafuente) dos sucesos de casualidades.

A las 23:30 del sábado pasado comenzó un incendio que a estas horas parece ya extinguido en el edificio Winsord cercano a la castellana, hacia la una de la noche se interrumpió la emisión del programa "Salsa Rosa", en un principio parecía que de forma momentánea hasta que el fuego se controlase, supongo que así pensaban los responsables del programa, o que los de Informativos se ocupasen de cubrir la noticia. No se produjeron ninguna de las dos últimas cosas, "Salsa Rosa" se hizo cargo de la retransmisión del fuego que consumía poco a poco desde la planta 21 el resto del mal llamado en varios momentos de la transmisión "rascacielos".

En los últimos días en "Arús en la Cien" he escuchado a este comunicador presagiar o advertir de cómo los programas de crónica rosa iban a devenir en crónica rosi-negra, como el programa "Gente", pero sin divisiones perceptibles entre un género y otro. Y acertó, su premonición se hizo realidad, salsa rosa vino a ser negra, negra como el humo que expelía el edificio. Esta predicción por supuesto fue emitida antes del sábado, predicción que yo compartía a regañadientes debido a la confesión de Ramona Maneiro en "El programa de Ana Rosa". Digo a regañadientes pues opino que un magazín puede tratar diversos géneros, así como que un periodista no tiene por qué encasillarse perjudicándose con ello. Pero como diría Adi Villaespesa mis regañadientes son "otro asunto" ya que lo que a mí más me molesta es el tratamiento de la noticia y no donde se emita, o quien la narre. En el caso de Santi Acosta, conductor de Salsa Rosa, programa de corazón, me pareció impecable su forma de trabajar ante el inesperado incendio, quizá la información fuese demasiado local conmo para interesar al resto de España, al menos como para tener las llamas en pantalla durante más de tres horas, pero como dice mi marido en Madrid trabaja toda España. Los orígenes de este periodista o su antecedente más inmediato antes de Salsa son los del periodismo de investigación en El Mundo TV. Además, a pesar de Salsa, su participación en este programa de crónica rosa no es más que la de un maestro de ceremonias, una mera hilazón entre invitado e invitado o entre pregunta y pregunta de los colaboradores, además las menos de las veces matiza para bien tanto a invitados como a colaboradores haciendo así de moderador, cometido que también lleva a cabo iniciando las entrevistas como engrasándolas antes de que los colaboradores entren a saco, digamos que asemejándolo al sexo hace de lubricante.

Me molesta que los programas rosa se hagan cargo de sucesos cuando lo hacen de forma deliberada para reforzar su debilitado share, si lo hacen por recoger un suceso reciente, como el del incendio del edificio, para informar de una forma necesaria y útil para el ciudadano me parece bien.

Aparte del acierto de Arús está el hecho del nombre del edificio del incendio que coincide con el nombre de la casa real cuyo heredero acaba de anunciar su matrimonio con la que hasta ahora ha sido la amancebada. Esperemos que la casa a pesar de los escándalos no acabe como su homónimo edificio. Por cierto que Arús en su programa tiene una sección titulada "La Reina al hoyo" en la que se recogen todas las noticias (la mayor parte escándalos) que tienen que ver con la familia real inglesa y que según los colaboradores y el propio Arús se producen con el fin de mandar a la reina al hoyo, pues conocida la longevidad de las monarcas inglesas (veáse la reina Victoria o la recientemente fallecida reina madre de la actual monarca inglesa), es fácil que Carlos no llegue a reinar nunca, de ahí el objetivo de mandar la reina al hoyo. No sé si la noticia del futuro enlace que tendrá lugar el ocho de abril se puede agrupar con las noticias de la sección citada antes.

viernes, 23 de abril de 2010

Perdona bonit@, pero leo

Hoy ha sido el día de San Jordi, San Jorge para los castellanoparlantes, dado que se ha extendido la costumbre de regalar libros en este día como se hace en Cataluña me pregunto cuántos se leerán y cuántos quedarán abandonados sin más atención que el polvo que les visita en un hueco en la estantería haciendo compañía a más congéneres.


Supuestamente está muy bien visto leer, pero si convives en una comunidad donde la mayoría no lo hace porque no quiere, no porque no tenga tiempo, te intentan dejar en ridículo, como si leyeras para considerarte superior a ellos.

Leer para este tipo de personas que no han leído un libro entero en su vida, ni por obligación, es algo de esnobs, nada comparable a escuchar música o ver películas. Sin embargo, un libro no es más que un soporte para establecer una comunicación, para hacer llegar un mensaje, igual que una canción o una película, o igual que una sesión de chat. Seguramente hay sesiones de chat que se podrían publicar tal cual y habría gente que compraría los libros donde se publicaran. Acceder a un mensaje a través de un libro, un cd, o un dvd para mí es lo mismo. Con la diferencia de que un libro es más económico, si lo compras para entretenerte, el libro te dura más horas que un cd o dvd, costando parecido sacas más rendimiento a su coste, y ya no digamos lo bien que te sale de precio si el libro lo tomas prestado de la biblioteca, que encima si no te gusta lo devuelves y no has perdido nada salvo el tiempo, o sea poco. Pero aunque te lo leas y te guste, si no te ha conmocionado, no tienes que cargar el resto de tu vida con el libro si eres de los que consideran pecado tirar un libro a la basura.

Leer no es obligatorio, aunque se puede obtener ventajas. Siempre se habló de que leer era el modo más fácil de adquirir vocabulario –descartar el rebuscado, aunque si lees libros de época puedes acabar hablando en castellano antiguo si se eres del tipo de persona a quien se le pegan los acentos-, siempre que uses un diccionario, y a su vez de aprender ortografía. Si ves muchas veces escrita una palabra es difícil que tu memoria fotográfica no la acabe fijando a fuego en tu cerebro. Por otro lado, también se aprende a escribir algo de un modo cercano a la corrección gramatical, saber donde suele ir una coma, cuando hacer punto y aparte, e incluso captar que un texto tiene ritmo y aprender a escribir acompasadamente. Todo esto viene bien si consideras que algún día te puede servir de algo, si no para nada aconsejo hablar “finolis”, te acaban cogiendo una manía espantosa.

Leer, si es de tu gusto hacerlo, es maravilloso cuando das con un buen libro. Me encantaría expresar esto de un modo menos cursi: sumergirte en las páginas de una buena historia puede conseguir más que los más currados videojuegos, puede conseguir incluso que de verdad estés en esa historia e incluso que llegues a soñar con ella. Leyendo lo único ajeno es el argumento, pero en tu mente la película la diriges tú, allí tú decides como suena la voz de la protagonista, de qué color es el traje del cochero, el tamaño de la casa, la duración del beso. Algunas novelas se escriben citando canciones o piezas musicales, pero puedes leer esa historia con la banda sonora que tú elijas, y si eres músico incluso te puede inspirar una composición como le sucedió a algunos autores.

Imagina que todos esos días vacíos donde se dan circunstancias en las que no tienes nada que hacer o no te apetece nada mejor que hacer te topas con una buena historia que haga que el tiempo se te pase volando por lo mucho que disfrutas con ella.

Y si estás leyendo esto, ya lees, pero no te garantizo que mi obrita esté supervisada por una editorial.

Si no lees, ni tienes intención, no ridiculices a la gente que lo hace, si te hablan de lo que leen es porque han disfrutado con ello y lo quieren compartir con la gente igual que cuando ves una película y la recomienda, al final sólo son historias con las que disfrutamos, nos entretenemos haciendo la vida más amena y a veces hasta aprendemos cosas, igual que en las canciones y las películas.

El aburrimiento es muy malo, puedes acabar en foros diseccionando la supuesta intimidad de una pareja recién separada que una vez fue famosa, y hasta te puedes enganchar a ello.

La señora Danvers, perfil de un fan "apasionado"

Me pregunto qué habrá sido de todos los que entraban a los comentarios de la Noticia Eliminada, ellos saben a quienes me refiero, y los que no, que lean post anteriores. Vuelvo a los comentaristas de la Noticia Eliminada, se habrán quedado huérfanos, o acaso se habrán “refugiado” en otro lugar donde les hayan dado hueco. O habrán vuelto victoriosos a la guarida de donde salieron para pelearse por unas visitas a su foro.


Recientemente he descubierto que uno de los foros que cerraron, al cual no nombraré para no hacer publicidad, pero sus cancerberas saben a cual me refiero, ha vuelto a abrir sus puertas, bueno abrir sus puertas es un decir porque en realidad te piden dos mil contraseñas para hacerte del foro. Sí, los más agudos han acertado, he intentando infiltrarme en el famoso foro que cerraron y no he podido. Lo que me parece más curioso de ese foro es que su supuesta creadora/administradora o lo que sea aparece con una edad de once años. Supongo, es un suponer, lo que va a continuación es una teoría: no tiene once años en realidad, pero SUPONGO que es una buena forma de eludir la legalidad si alguien va reclamando, qué se yo, reclamando algo.

Es superfuerte lo de la peña dándole al soniquete durante nueve años sin parar. Yo en su lugar, repito, yo, me lo haría mirar. ¿Por qué? Porque hasta aquellas gritonas que se quedaban a vivir una semana en el aeropuerto cada vez que venían los New Kids On The Block, los Back Street Boys, o cualquier grupo de similar corte que a mediados de los noventa estuvieron a punto de reventar los psiquiátricos, y sus fans los oídos del personal con sus berridos, digo, hasta ellas ahora serán muchachas normales que habrán encontrado muchachos reales hacia los cuales volcar su apasionamiento desmedido.

Es absolutamente increíble, pero nada bueno, estos “apasionamientos” (lo llamaré así para que nadie se ofenda, es que parece ser que FANS HISTÉRICOS no es apto para todas las sensibilidades) trajeron consecuencias como el asesinato de John Lennon, el intento de homicidio de Ronald Reagan para intentar llamar la atención de Jodie Foster, etc.

Estos casos me recuerdan a la Señora Danvers de “Rebeca”, para los que no hayan visto esta obra cumbre de Hitchcock producida por David O’Selnitz –espero que sean pocos-, la Señora Danvers es la muy devota ama de llaves de la Mansión Manderlay, que no encaja nada bien que el objeto de su devoción, la difunta Señora De Winter, o Rebeca De Winter, sea sustituido por la Señora SinNombre –no recuerdo que lo mencionen, me refiero al personaje interpretado por Joan Fontaine- De Winter. No cuento más para no destripar el argumento a aquellos que quieran desintoxicarse de sus actuales obsesiones sobre ciertos personajes de Gran Hermano y deseen sustituirlas por la muy saludable y nada dañina afición al cine –viendo cine es imposible hacer daño a personas reales, salvo al director cuando no te gusta su peli, etc.-. Mucha gente opina sobre este personaje mítico del cine que lo que siente por su difunta señora es amor, amor de pareja, yo en cambio no opino así, no es amor, sino pura y simple idolatría, en este sentido la Señora Danvers es muy parecida a Leporella. Son seres que una vez conocen un ser. que según su código de valores es extraordinario y superior, deciden o les sale sin reflexión ninguna vivir a través de ellos, una vez son conscientes de que jamás por mucho que hagan llegarán a superar ese ser ideal, ni siquiera igualar, hacen del mundo del ser elevado en un pedestal su mundo, sus amores son los del ser idolatrado y sus odios también. Y en el caso de la Señora Danvers ante la desaparición de su ídolo, lo que consigue es perpetuar su figura mediante la conservación y el recuerdo, hasta que alguien amenaza la integridad del mausoleo en el que se ha convertido Manderlay, entonces comienzan a aparecer los actos manifiestamente agresivos y maléficos. ¿Qué pasa entonces cuando en lugar de tener un ídolo se tienen dos que constituyen una pareja y ésta acaba rompiendo aparentemente? Desde luego casos ha habido y no se han limitado a perpetuar el recuerdo como era intención de la Señora Danvers, pero sí han tenido comportamientos de dudosa ética.

Analfabeto en comprensión lectora

Hay gente que cree a pies juntillas que todo lo que se escribe en un blog es un diario. Tal vez en un inicio así fuese, pero hoy día es un soporte de publicación de todo aquello que se te ocurra.


Pero la insistencia en sostener esta creencia de algunos se debe a que conocen al escritor del blog y desean achacarle con una intención “x” todo lo que se postea. Séamos francos quienes quieren creer que todo lo pecaminoso que sale en un blog es la biografía del autor sólo quieren creerlo y difundir su creencia con el fin de perjudicar. Pero aunque así fuera, ¿alguien colgaría en un blog su intimidad? La respuesta es que muy poca gente, o gente incauta que no sabe que por muy bien que escriba, las interpretaciones sobre lo redactado son muy libres y normalmente malinterpretan siempre en contra tuya, curiosamente nunca a favor.

El mundo no es tan grande como se cree, y tarde o temprano todos en algún momento de nuestra vida acabaremos pasando por ese pequeño catálogo de seres y estares que es más bien reducido. Acabaremos haciendo cosas que antes pensábamos que nos moriríamos antes de hacer, y si no son esas en concreto serán cosas parecidas o incluso peores.

Puede pasar que tú escribas sobre un hipotético gigoló y una persona más bien cobarde que ha leído tu blog, para hacértelo notar no hace más que usar esta palabra, o achacarte cosas que cree haber entendido.

Dios o no saben leer o malinterpretan mal a posta. Porque tú puedes hablar de un gigoló y al día siguiente un jilipoyas fijarse en tu culo y preguntarte si llevas tanga. Tíos que se las dan de machos y que presumen de puteros se atreven a hacer según qué comentarios sólo porque creen que han entendido no sé qué. Personas que tienen sobre cuarenta años, y luego dicen que la enseñanza de antes era mejor. Sería mejor pero en este caso debieron olvidar lo aprendido porque NO ENTIENDEN NADA.

Esto último me lleva a recordar cuánta gente cree que porque sabe leer, como aprendieron en la cartilla, creen que no son analfabetos, joder, puedes saber leer en voz alta, ¿pero comprendes lo que lees en voz alta o no?

Consejo: LEER SIEMPRE CON UN DICCIONARIO AL LADO, PARA CONSULTARLO, NO PARA APOYAR LA CERVEZA