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domingo, 18 de agosto de 2013

ONDA CERO SE CARGA A SU GARBANZO NEGRO. RAFA FERNÁNDEZ YA NO COLABORARÁ EN HERRERA EN LA ONDA



Aprovecho las cientos de visitas a esta entrada para pedir vuestro apoyo para Frank Cuesta, o más conocido como Frank de la Jungla,.Su esposa, Yuyee, como sabréis ha sido condenada a 15 años por un delito no probado, ya que la supuesta prueba desapareció en el supuesto análisis. Su abogado no hizo un gran papel, y las amenazas que Frank dice haber recibido indican que él y sus actividades son molestas para ciertos poderes. Quienes conozcáis algo de leyes sabréis que tal y como él lo ha contado ese juicio es un total despropósito. En cualquier caso, culpable o no, nadie merece pasar quince años por una nimiedad como ésa, si es que es así. TIENEN 4 HIJOS, creo que es suficiente motivo para percatarse de la injusticia cometida contra Yuyee por sabe Dios qué motivos. Así que ruego que firmes esta petición en Change.org, ante todo léela, el objetivo está a punto de cumplirse, y si firmas mucho mejor. Muchas gracias lectores, por atender en este humilde blog.
AQUÍ EL ENLACE: 

Mi querido Rafa: Anoche me enteré en las últimas noticias de Facebook de que a partir de septiembre ya no contarán contigo en Herrera en la Onda, no sé si toda la emisora prescindirá también de ti. Si no te tuviera en Facebook me sentiría huérfana, de luto, desolada, pero te tengo ahí. Perder aquello que te da seguridad es algo que nos resulta conocido a todos, pero por más palabras que se te dediquen el sentimiento seguirá siendo devastador. En cierto modo es como si te hubieran matado, han asesinado tu voz, aunque no tu alma que se podrá seguir manifestando en otros medios como en Voz Populi. Pero tu maravillosa voz tan llena de energía que te arrancaba sonrisas y risas de momento ha sido masacrada. Ignoro qué motivos han empujado a tomar esta decisión tan cruel, ni quien la ha tomado, por no ser injusta ignoro también si alguien se ha opuesto con energía a tal decisión. Es cierto que como muchos de tus seguidores decían el ambiente se notaba enrarecido, a veces (es una impresión) pareciera que te hacían el vacío, ya no seguían tus bromas, no sé si en un afán de incomodarte o en una aspiración de corrección que no sé a qué vendría a cuento, porque tú siempre has sido así desde que te contrataron, es más, diría que por eso te contrataron. Cuanto ha cambiado todo, recuerdo cuando Herrera tenía el programa por la tarde, allá por los primeros 2000, había una guerra, porque Radio Exterior interrumpió la emisión para anunciarla y se quedó grabado en mi cassette. En aquellos tiempos Herrera hacía bromas muy guarronas a Josemi Rodríguez Sieiro, preguntándole, por ejemplo, si era correcto después de tomar una fabada sentarse en el sofá con las piernas en alto subiendo el pompi y tirarse cuescos con un mechero encendido cerca de la salida de éstos. Como ha cambiado todo desde entonces. Lo admito, yo escuchaba a Herrera porque me divertían estas chanzas, huía de la corrección intelectual de la Ser, cadena que también escuchaba, pero no para divertirme. En aquel entonces pensaba que Onda Cero apostaba por el humor y la alegría, pero parece que todo ha cambiado. La primera vez que te escuché, que tuve noticia de ti, fue en el programa de Pumares, Polvo de Estrellas, curioso, porque parece que tu destino será parejo al suyo. Es como si el cine sólo debiera ser contado de un modo extremadamente serio, a lo Garci, en plan coloquio de “¡Qué grande es el cine!”. En fin, como entonces, no entendí que prescindieran de Pumares y sus momentos Fibergram, y al final, él ha tenido que arrojarse a la arena del circo mediático supongo que por subsistencia. Tras su marcha de Onda Cero acabó de tertuliano en Crónicas Marcianas, y su fichaje, sospecho, sólo se debió a la anécdota del Fibergram, y no a su sabiduría cinematográfica. Espero que si no tienes una suerte mejor, al menos puedas tener la oportunidad de colaborar en algún programa, no por tu sabiduría, sino por tu donaire. Ríete, pero te veo en “¡Qué tiempo tan feliz!”, ojalá tuvieran el acierto de darte una silla, al menos el programa no atufaría a Tena Lady usada, y a amiguismo. Sería gracioso veros a ti y a la Campos juntos polemizando. Ella haciéndote callar en plan Rotenmeier y tú desafiándola con tus chanzas y bromas sexuales. Muchas veces he pensado, cuando notaba que tu presencia cada vez era más disminuida por Herrera que Pumares y tú deberíais tener un programa los dos, en plan batallitas, sin guión, sería muy divertido, y nocturno, para que aquello de la corrección diurna no os condicionara. Me extraña que a nadie se le ocurriera. Gracias a esta horrible decisión ya no tendré que hacer esfuerzos memorísticos para poner la radio los viernes. Y yéndose Rafa Fernández forzosamente tendré que decir adiós a Carlos Herrera, que ya no es el mismo que me hacía reír pese a sus imitaciones madrugadoras de Federico Jiménez Losantos. Me pregunto cuál habrá sido la frase fatal que haya determinado esta condena, me pregunto si detrás de este despido habrá fuerzas ocultas que hayan presionado para que se tomara esta decisión. ¿Puede ser que Rafa con gran acierto haya hecho que muchos espectadores no nos gastáramos el dinero en vano? ¿Puede ser lo de decir que una película está más que amortizada antes de su estreno y que todo el lloriqueo de la piratería es una falsedad? ¿Puede ser que la teoría del recuadradito (si una historia te atrapa da igual en qué soporte se vea, yo no estoy de acuerdo, el acto de ir al cine para mí tiene más liturgia que ir a misa, mucha más, eso sí sin palomitas apestosas y rechupeteo de pajitas sería una experiencia religiosa al nivel del éxtasis de Santa Teresa) que propugna Rafa haya molestado a los exhibidores? ¿Tal vez las turroneras (Josemi, Enrique de Miguel, el taurino, etc.) hayan presionado para cargarse a Rafa? Me faltan respuestas. Hay un capítulo de esta historia que me he debido de perder. No sé a quien pondrán a dar la lista de estrenos de la semana, si a Salas que ya se notaba que estaba opositando, o al gran José Manuel Escribano. Puede ocurrir que directamente no haya información de cine con o sin humor, porque si alguien se da cuenta el cine ya no tiene el espacio que tenía hace años en las parrillas de las emisoras de radio o televisión. Quizá no convenga a quien sea que el gusto del espectador se afine de modo tal que sólo con ver un trailer ya detectes la bazofia que te quieren inocular por los ojos. En Televisión Española los espacios de cine han quedado arrinconados en La 2, y no se promocionan, véase “Días de Cine”, porque a lo que hace Cayetana Guillén Cuervo, o hacía en su “Versión Española” no se le puede llamar programa de cine, quitando el reportaje que se emitía. Canal + ya no es accesible en abierto, con lo cual si tiene algún programa de cine, lo ignoro, la Cadena Ser suprimió “El Cine de Lo Que Yo Te Diga”, y dejó un espacio dedicado a las Bandas Sonoras en la madrugada del fin de semana. Por suerte ha vuelto María Guerra (del equipo de El Cine de Lo Que Yo Te Diga”) y además de hablar de cine se tratan las series de televisión. Tal vez María Guerra podría contar con Rafa, a quien le pegaba más ser de plantilla de la Ser, aunque su labor como garbanzo negro de Onda Cero era impagable. Por si no se me ha visto la intención, PIDO DESDE AQUÍ QUE ALGUIEN CONTRATE A RAFA FERNÁNDEZ, NO PUEDO VIVIR SIN ÉL.

sábado, 17 de agosto de 2013

La mujer morena de la cara picada, Facebook, 50 sombras de Grey y García Márquez




Y la cara no es lo único que tiene picada. Hay personas que son personajes en busca de autor, es decir, de alguien que les de contenido a su vacía vida. Son sociables en un trato superficial, pero en cuanto llevas la conversación más allá de los formulismos típicos acaban metiendo la pata soltando alguna impertinencia insidiosa. Puedes estar hablando de las pecas que tenías de pequeña y ella soltar con una teatral cara de asombro: “¿Más?”. Una diplomática manera de resaltar un defecto dado. Hay una clase de personas que sólo son capaces de relacionarse en la confrontación, en la comparación. Se puede tratar de tu vecina de arriba que aprovecha cualquier corrillo para hablar de cosas tuyas que todo el mundo puede ver bien para mencionarlas en tono peyorativo, o no acordarse de limpiar hasta que te oye a ti poner la casa patas arriba. Este tipo de personajes se suelen encontrar en un cierto tipo de vivienda, en una urbanización de chalets independientes no me imagino este tipo de roces. Algo parecido pasa en Facebook, un espacio en el que las relaciones que se establecen son parecidas a las de los bloques de pisos. Alguien puede generar un contenido, un enlace, tener intereses variados reflejados en enlaces que comparte en el muro, pocos los comparten, algunos más dan al “Me gusta”, otros no ; del mismo modo en cada vivienda de un bloque los ocupantes generan contenido que no comparten porque quieran como en Facebook, pero allí está, el contenido puede ser variado, sobretodo consistente en lo que se escucha, y este contenido compartido a su pesar por un ocupante es difundido por estos personajes en busca de autor; como en Facebook tal contenido es escuchado, algunos lo critican, otros callan, y algunas veces el corrillo y sus comentarios son llevados al mismísimo muro del protagonista del contenido para que éste escuche la mofa. Otras veces la mofa consiste en usar palabras emitidas por quien genera el contenido para hacerle ver que su intimidad está en manos de ellos, en un ejercicio de intimidación psicológica propio de un régimen totalitarista del signo que sea. No me olvido de la “mujer morena de la cara picada” porque esta mujer picada en grado sumo por el contenido de sus vecinos convierte su vida pública en un ejercicio de “No comparación”, por ejemplo, su marido puede estar hablándole en la lejanía, y ella irse donde su vecina la oiga para decir: “A mí no me compares con la mujer de nadie”. Igual en Facebook, alguien te agrega o viceversa, y ves que su muro está vacío, tras un tiempo empiezas a ver unas ganas inexistentes antes por ser activo en Facebook, te alegras, pero modestia aparte no dejas de ver un poco de imitación, eso sí, poco a poco intentan desmarcarse y si hablas de literatura intentan bajarte los humos sólo porque dices que “50 sombras de Grey” no lo es y lo comparas con García Márquez. Craso error. Aun admitiendo que tú has leído el best seller de falso sadomasoquismo, intentan tratarte de cultureta y pedante sólo por mencionar la palabra “literatura”. Te sientes violentado y pasas de seguir con un hilo de comentarios absurdo del tipo: “Sois muy malos los que intentáis aprender hortografía y que los demás la aprendan, los analfabetos tenemos derecho a espresarnos como querramos” (no debería haber puesto comillas, porque para algunos no son necesarias, y ahora dudo si cerrar paréntesis, ¿de verdad es necesario? PA’ QUE!!!!! Puesto que me sentí acobardamiento en el hilo de comentarios pondré aquí lo que para mí es literatura: es todo aquello que escrito en folio encuadernado, en un post-it, en un estado de facebook o en un tweet te provoque sensaciones, atmósferas, ambientes, evocaciones, y además en un ejercicio de economía eligiendo bien las palabras, combinándolas adecuadamente, te provoque un efecto que ni los cientos de páginas de E. L. James consiguen, porque ¿en qué se fundamenta el éxito de la obra de esta escritora? Sinceramente, me preocupa la vida íntima de todas aquellas a quien fascina esta saga de novelas, porque se evidencia por su maravillamiento que practican poco, y mal, y quien les acompaña en el lecho manifiesta mucha torpeza. Y eso le debe pasar a la “mujer morena de la cara picada”, que aunque de lejos podría pasar por la modelo de un cartel de fiestas patronales de cualquier ciudad andaluza de cerca y en la intimidad deja mucho que desear, y por eso en su casa no se genera contenido, ni en su lecho tampoco. Pero puede felicitarse, ha generado un post, no por sí misma, ya que para rellenar algo más de un folio a 12 puntos Times New Roman, he tenido que relacionar su mala educación, su acomplejamiento y su envidia con Facebook y “50 sombras de Grey”. ¡Leche! Y con García Márquez, el cual fue catalogado en su día como plagiario y escritor de best-seller, quien le diría entonces que su sola mención haría temblar los cimientos culturales de alguien como para reprochar a otro el no tener en consideración entretenimientos como “50 sombras de Grey”. Sirva desde aquí admitir que los inicios literarios pueden empezar por una novela de Corín Tellado o similares leída de la mitad para atrás, y esa sola mitad generar un interés por la lectura en general. Pero como cualquier lector sabrá se pasa por etapas, y los amoríos te son interesantes hasta que te enamoras, como la novelas de Sherlock Holmes y similares se te quedan escasas en misterio hasta que descubres la literatura en torno a los templarios y misterios arqueológicos y religiosos varios, etc. Pero a lo largo de tu trayectoria como lector descubres que hay escritores vivos que nunca te fallan, escriban lo que escriban, y uno de ellos es García Márquez, para mí el único. Pero como tributo al petardeo literario, porque sigue siendo letra, citaré un libro que me hizo pasar un rato amenísimo y reírme en cantidad por imaginarme a las protagonistas como si fueran Belén Esteban metida a policía y enrollada con un cirujano de prestigio, o sea, dos Belén Esteban: “Fue un beso tonto” de Megan Maxwell. Desde aquí un beso a Belén. Se puede ver/escuchar “Sálvame” -¡oh, horror!- y leer “Del amor y otros demonios”.

viernes, 14 de junio de 2013

Mujeres desesperadas o Marujas de competición

Hay una faceta para mí entre las mujeres que me resulta execrable, y es ese afán competitivo entre ellas por más amigas que sean. Y por más que pasen los tiempos y haya programas de telerealidad donde verse reflejados y reconocerse los defectos, por más que haya revistas con su correspondiente sección de psicología, así como revistas a la psicología dedicadas en su totalidad se siguen observando ejemplos de competencia entre mujeres que rozan y hasta se entregan al ridículo por competir con otras. Me contaban el caso ocurrido hace más de 30 años con motivo de una celebración en el pueblo. Alguien se compró un vestido y por enseñarlo y ser un pueblo pequeño acabaron en la misma boutique más de una docena de tías comprándose el mismo. Es una pena que nadie fotografiara el día de la celebración a todas ellas. Supongo que lo mismo sucede en esos ámbitos donde conviven mujeres y todas acaban menstruando a la vez, lo que quiere decir que ovulan a la vez, y para mí una explicación a esto y a lo de los vestidos es que todas buscan tener la misma oportunidad, al mismo tiempo, no perder ventaja; porque tras numerosos visionados de documentales y lectura de tratados al final el ser humano está diseñado para perpetuarse, cual virus, todo lo que pasa mientras lleva a buen término su progenie es poco importante.. Casos como este se dan en menor medida y por accidente en actos donde acuden famosos, o bodas de tronío. Pero este tipo de casos de copiar vestimenta o peinado son muy visibles, hay sucesos de competencia más soterrados, o poco reconocibles para el gran público. Un caso de competencia para mí incomprensible es el de mujeres, suelen ser más de una, que empiezan a interesarse por un tío justo cuando éste se echa novia, si para más INRI la novia es forastera, la cuestión se pone más enconada. Lo han tenido ahí toda la vida, pero sólo reparan en él cuando otra ha puesto sus ojos en él. A lo mejor existe una explicación antropológica para esto, y tal vez tendría que ver con que muchas mujeres en lugar de perder el tiempo en catas esperan que pase el periodo de prueba con otra para ver si sirve o no. Otra situación también que tiene que ver con el tema parejas es cuando un chico digamos de relumbrón en una cierta comunidad se lía con una chica gorda. Los comentarios son incalificables, llegándose a oír cosas del tipo: “Es muy gorda y fea para ti”, “es un trozo de carne con ojos (ignorando que esta expresión se aplica para describir a sujetos sin personalidad)”, “que pena que un chico tan guapo esté con una tía tan gorda como ésa”, todos estos comentarios suelen provenir del lado femenino, en cambio respecto de la chica gorda los tíos opinan así incluso ante el propio interesado: “tienes donde agarrar, de ahí no te caes”, “va a estar a buen regoviento con el pelo y las tetas que tiene”, y comentarios similares de dudoso gusto y de un evidentísimo sesgo machista. Esto nos llevaría a por qué en realidad las rellenitas, gordas o como se quiera llamar a todo ser con un buen recubrimiento de carne tienen más éxito a la larga que otro tipo de chicas. O por qué tíos que en realidad disfrutan más con una gorda acaban encadenándose a todo lo contrario porque supuestamente es lo que la sociedad aprueba y queda bonito. Pero sería otro post. Otra cuestión de competencia, y aquí es donde realmente se hablaría de “Marujas de competición” es el tema de las tareas domésticas. Se te puede dar el caso de llegar a un portal como vecino donde no hay mujer de la limpieza, ni turnos establecidos de limpieza porque no hay constituida una comunidad por dejadez. Tras un tiempo de observación, pongamos tres semanas, observas que pese a haber niños en ese portal y una tendencia a la zona adyacente al portal a acumular mierda por efecto de viento nadie hace la escalera, nadie te comunica si te toca hacerla, de tal modo que si llegas tal que en agosto en la zona adyacente al portal puedes contemplar una acumulación de hojas de platanero secas que más tarde comprobarás que llevaban allí más de 8 meses, probablemente desde el noviembre pasado, que es cuando suelen caerse y ser barridas y repartidas por el viento. Gran dilema: sigues el dicho “donde fueres haz lo que vieres” y permites q la mierda del portal se cuele por debajo de tu puerta, y cuando haya viento por tus ventanas cuando airees la casa al fregar los suelos, o pese a la convención te pones a limpiar. Impepinable, te pones a limpiar regularmente, para no sentirte idiota una vez por semana. Pero igual que tú observas te observan y de ese modo una mañana sientes un cepillo golpear los escalones de la del primero, y posteriormente el chorrear de la fregona en su cubo del agua. Bien, pero más adelante observas que no sólo limpia su planta, sino que limpia la tuya también, cosa que no entiendes porque antes no lo hacía, hasta que empiezan a llegarte comentarios de terceros, o los escuchas directamente. La ristra de comentarios de gente que nunca cogió una escoba hasta que llegaste: “Limpia fuera, pero dentro (su casa) no”. “Primero lo de dentro ¿no?”, haciéndose eco del comentario anterior y dirigiéndose directamente a la cuestionada maruja barrepatios. “La obligará el marido”. “La plaza de parking buena para quien se la trabaja (dicho por un sujeto que en cuanto retirabas el coche bajaba para ocupar tu plaza)”. “Es que si limpia nos deja por unos guarros”. “¿Por qué no limpia nuestro trozo? (refiriéndose al trozo de patio que ya no era adyacente al portal y pertenecía a otro bloque).” “Pa’ que no digan na', pa’ que no digan na (cantándolo para que lo oyera la interesada en pleno barrido de patio).” “Hoy no ha barrido, ji, ji, ji”, dicho por unos solteros con la puerta cubierta de polvo de cinco años que pese a variar en el piso de enfrente de la aludida ninguno ha preguntado cuándo le toca limpiar. Con todos estos comentarios, dichos por hombres y mujeres quiero entrar en otro asunto que he descubierto con toda rotundidad hace poco, y es que hay hombres “Marujas de competición”. En mi vergonzosa ignorancia creía que este rasgo de comportamiento era sólo femenino (mujeres/hombres con tendencias femeninas), pero no, como se podrá comprobar en los comentarios anteriores, algunos pronunciados por hombres. “Bueno, voy a entrar en el palacio de los pobres”, dicho por un tío cuyas finanzas están en manos de acreedores varios, todo porque al portal se le han puesto unas macetas. Del mismo sujeto se pudo escuchar ante el hecho de ser preguntado por cómo es que habían pintado los mueblecitos que cubrían los contadores y para tapar unos graffitis: “... ¡Cómo no tiene nada que hacer!”, esto dicho por un individuo que en su trabajo el 80% del tiempo lo pasa en el balcón de la oficina haciendo llamadas personales de las cuales cualquiera que pase por debajo puede conocer su contenido. Y que después sólo sale de casa para sacar al perro cuyas ñordas no recoge e incluso incita a mear en el patio objeto de los comentarios citados. Quien ha vivido en diferentes sitios de España sabe que esto no ocurre, y que si a mí me sucediese que alguien se ocupara de la higiene de una zona sin quejarse al menos me sentiría beneficiado. Pero no, las “Marujas de competición”, hombres y mujeres, quieren no hacer pero que nadie “manche” con su escoba su buen nombre. En la carrera hacia ese podio imaginario hay ejemplos para mí raros, como el de personas que aborrecen todo lo relacionado con libros, estudios, etc., personas que dejan correr los años sin ampliar su expediente académico, y un buen día tras convivir con una persona que sí estudia se les apetece estudiar. Por supuesto la inspiración para estudiar procede de alguien que saca buenas notas, y este pique motivador se da bastante entre parejas. Pongamos por caso el de un individuo que desde que opositó no ha incrementado sus logros académicos, se echa una novia preuniversitaria y ese mismo invierno va y se apunta a una academia para sacarse el Acceso a la Universidad. Caso aparte es el de una individua que admite públicamente que va a clases de nocturno para hacer relaciones sociales (como se verá en su conducta más adelante, y en el hecho de hacer de taxista a todo tío que se quiera montar en su pequeño utilitario, las relaciones que buscaba renovar eran con hombres), pero se empieza a picar con la Alumna Favorita del Profesor-Tutor Mengele (Mengele por lo de experimentar trucos torticeros para motivar al alumnado), porque el profesor es atractivo, tiene magnetismo, y le gusta hacer reír a la clase. Pasados dos cursos la Alumna Favorita puede encontrar llorando a la Sólo Vengo a Hacer Relaciones Sociales, porque está angustiada ante el hecho de no dar de si y suspender. Diversos estudios en los últimos años han encontrado en la envidia un factor clave de motivación e incluso de progreso. Sin competencia, no habría cambio a mejor. Y visto así está bien en el caso de los estudios, es positivo. Lo malo es cuando el envidioso no se limita a emular al emulado, o a superarle, sino que además procura eliminarlo, minarlo o anularlo, quizá en un intento de eliminar la causa de su frustración. Lo triste para el envidioso pertinaz es que cuando consigue eliminar a quien le causa envidia, o el comportamiento que considera que lo menoscaba, encuentra enseguida otra cosa que envidiar. Todos nos inspiramos en otros, pero acabamos encajando ese aspecto externo en nuestra vida y personalidad adaptándolo, el problema es cuando esa inspiración se centra en un individuo en concreto y se convierte en una obsesión por la copia, en querer sólo lo que tiene ese individuo. Siempre pienso en la razón por la cual un sujeto envidia a un sujeto próximo y no a García Márquez, a Picasso o a Albert Einstein; o sin irnos a tanta cultura no se envidia a Arguiñano o al de Bricomanía. Supongo que es por comodidad, luego el envidioso es también un vago. P.D.: En cuanto a las “Marujas de competición” ¿por qué ninguna se compara e inspira en Bree Van de Kamp –“Mujeres Desesperadas”, la pelirroja, para los no seguidores de la serie-.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Ocaso

Cuando subes las persianas tarde en estas fechas invernales el día se te hace tan breve que te parece no haber vivido, aunque te queden muchas horas de oscuridad. Necesito la luz, soy un ser de luz aunque la vida me empuje a las sombras.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Adictos al desastre: Harry Calamidad



Hay gente que de forma inexplicable forja su vida de un modo tal que siempre acaba abocado a algún desastre.
Si se casan su separación es segura, así como si comienzan cualquier relación sentimental con fines a largo plazo.
Si tienen un hijo su relación con él será insuficiente o inexistente.
Si compran un coche tendrán que abandonarlo en breve en el desguace más próximo debido a algún accidente.
No se trata de tipos torpes, de hecho tienen habilidades notables. Y alguna deben tener para conservar su trabajo contra viento y marea, pese al escuálido aseo exigido en su puesto, indumentaria laboral en tela de juicio por estar rota o manchada, calzado que blanquea por inanición de betún y falta de cariño de trapo y cepillo, aliento letal debido no sólo a la falta de dentífrico, sino a sus hábitos alimenticios: su estómago recibe más calorías vía alcohólica que vía lípidos. La potra que tienen estos individuos tiene que ver con eso de que a pesar de tener rasgos sobresalientes que en otra persona impulsarían a cualquiera a marginarlo, en él se ven como travesuras. A quienes tienen que disciplinarle les da como pena, y acaban pasándolo por alto muchas de sus meteduras de pata. Es como el niño bonito de la clase, que pese a sacar cuatros siempre le suben nota al 5 pelado porque es muy mañoso en Gimnasia y Manualidades, pese a ser un zoquete en todo lo demás.
La resistencia de este tipo de individuos es inusitada, cualquiera en su lugar sucumbiría a la depresión cuanto menos. Pero no, pasan por sus diversas catástrofes vitales como un tren por las estaciones de su ruta.
Lejos de dar pena son tipos a los que se puede ver cómicos, porque su misma actitud ante sus proezas vitales invita a verles de ese modo. Y a pesar de todo se les podría admirar, sus escasas virtudes, aunque notables, lo permitirían si no fuera porque el roce social y académico lo ha atravesado sin dejar un solo poso, de modo tal que la sensación que produce es la de estar ante un palurdo de manual, pese a haber sido criado hasta su adolescencia en una gran ciudad, costera y turística por demás, tener estudios medios y una profesión de años en la que para ejercerla la formación es esencial. Su imán para las féminas dicho todo esto es inexplicable, pero lo tiene. No a todas, pero a la mayoría sí, aunque sólo las de un tipo especial son las que se lo llevan al catre, porque pese a parecer un tipo pasota y echado para adelante él se deja conquistar, según cuenta a sus biógrafos no oficiales: “él se deja hacer”, no tiene un criterio fijo de mujeres, amigas, si tenéis dificultades para encontrar alivio éste es vuestro hombre, siempre está dispuesto. Harry Calamidad no conoce de edades, pesos, estados civiles, razas, religión, etc. Es un tipo universal que alivia a toda tipa viviente a poco que esta pongo un poco de empeño y le entre. Da igual que tenga novia fija, él es capaz de compatibilizar cuatro relaciones, recrearse en espectáculos ofrecidos por los establecimientos de lucecitas y aún así seguir aceptando aventurillas ocasionales.
A veces se encapricha de casos difíciles, tiene antojo de mujeres casadas y en lugar de ser directos e intentar la conquista de una manera frontal busca subterfugios con los cuales su presa sea más fácil. Por ejemplo: si él sabe que el marido es infiel a su presa, él procurará que la presa se entere para así él procurarle el modo de vengarse del marido y estar a la par; pero ¡ah!, si el marido es fiel procura hacerlo caer en el pecado con el fin de poner a la presa en situación de desear pecar con Harry Calamidad.
En otras ocasiones él es consciente del peligro, intenta alejarse de relaciones que pueden comprometer su trabajo y su integridad física, pero si la tipa es suficientemente pesada al final cae.
Si una tía de la categoría “novia formal” le pilla con otra y le pega, a él le da igual, al cabo de los meses volverá con ella, en lo que claramente se observa un carácter sadomasoquista, por ambas partes.
Harry Calamidad es un tipo muy fácil, siempre está de oferta.
PRÓXIMAMENTE EN SUS PANTALLAS MÁS AVENTURAS DE HARRY CALAMIDAD

sábado, 27 de octubre de 2012

¿Qué fue de Fina Rodríguez presentadora de "Hablar por Hablar"?




Aprovecho las cientos de visitas a esta entrada para pedir vuestro apoyo para Frank Cuesta, o más conocido como Frank de la Jungla,.Su esposa, Yuyee, como sabréis ha sido condenada a 15 años por un delito no probado, ya que la supuesta prueba desapareció en el supuesto análisis. Su abogado no hizo un gran papel, y las amenazas que Frank dice haber recibido indican que él y sus actividades son molestas para ciertos poderes. Quienes conozcáis algo de leyes sabréis que tal y como él lo ha contado ese juicio es un total despropósito. En cualquier caso, culpable o no, nadie merece pasar quince años por una nimiedad como ésa, si es que es así. TIENEN 4 HIJOS, creo que es suficiente motivo para percatarse de la injusticia cometida contra Yuyee por sabe Dios qué motivos. Así que ruego que firmes esta petición en Change.org, ante todo léela, el objetivo está a punto de cumplirse, y si firmas mucho mejor. Muchas gracias lectores, por atender en este humilde blog.


AQUÍ EL ENLACE:


https://www.change.org/es/peticiones/gobierno-de-tailandia-absoluci%C3%B3n-total-para-yuyee-alissa-intusmith-esposa-de-frank-de-la-jungla










Fina Rodríguez, fue una joven productora de Gemma Nierga en el programa estrella de la madrugada de la Cadena Ser, Hablar por Hablar. Lo que en televisión vendría a llamarse “talk show”, este programa basaba sus contenidos en lo que los oyentes quisieran contar, no libremente, por eso existían “productor@s”, o sea, en ese concreto programa eran las personas que se dedicaban a recoger las primeras llamadas, de las que extraían un resumen, el nombre y el número de teléfono para llamar al oyente para pasar su caso a antena, si éste era el elegido. Est@s productor@s, decidían qué casos y cuándo salían a antena, bajo, por supuesto, el criterio del director del programa, que conforme avanzaba iba afinándose más o menos.


Las temáticas de las llamadas eran de lo más variado en la época de Gemma Nierga: malos tratos, toxicómanos, alcohólicos, infidelidades, hijos en busca de padres, padres en busca de hijos, problemas sentimentales, laborales y a veces se colaba un poquito de todo. Nierga fue adquiriendo protagonismo, su forma de manejar el testimonio del oyente en antena tenía un toque personal, e inflexible, fueron muchas las veces que tuvo que cortar llamadas por los excesos verbales del oyente. En cierta ocasión llegó a acudir a algún plató porque cierto caso había suscitado notoriedad más allá de la emisora, como el de aquel chico que afirmaba ser seropositivo y contagiar a posta a sus parejas en una especie de venganza psicopática. Compatibilizando el programa Nierga llegó a presentar el programa-serie de televisión “Un mar de dudas”, donde los espectadores de forma interactiva votaban para decidir el curso de la serie. Y llegó el gran día, Gemma Nierga ocupó el puesto dejado por Javier Sardá en “La Ventana”-magazine de las tardes de la Cadena Ser- y por ese mismo movimiento la productora Fina Rodríguez pasó a dirigir y presentar “Hablar por Hablar”. De una forma tímida e insegura la sustituta fue haciéndose con la fiel audiencia de la Nierga, que muchas veces confundían el nombre de una y de otra. Fina, empezó a regalar fotos firmadas a todo aquel oyente que se lo pidiera, muchos de ellos amenazaron con ponerla en las cabinas de sus camiones. Aparte de esta innovación la locutora fue introduciendo cambios en la dinámica del programa, la temática de las llamadas llegó a ser muy variada, extremadamente variada, los temas truculentos eran abordados por los oyentes, pocos, sin obstáculo: casos de zoofilia, necrofilia, incesto. Algunos oyentes llegaron por su muy particular personalidad a ser habituales del programa, pareciendo formar parte del equipo, normalmente era gente con donaire. Tanta relevancia llegaron a tener estos oyentes de cabecera que algún otro llegó a matarles en vida, provocando así la reaparición al poco tiempo, como fue el caso de una oyente que se inició con un ataque homófobo a un oyente anterior que era gay y miembro de una asociación pro derechos de gays y lesbianas. En el programa se llegó a poner al habla en antena a la señora homófoba y al gay, de modo tal que en sus siguientes participaciones ambos se mandaban saludos. El programa por supuesto subió de audiencia. De ese modo pasaron los años y a inicio de temporada “Hablar por Hablar” pasó a presentarlo Mara Torres, y Fina Rodríguez pasó a presentar “El Reportaje”, un programa que no llegaba a la hora de duración y no se emitía tampoco en horario radiofónico de máxima audiencia.


Si la antecesora de Fina Rodríguez, hoy presenta el Hoy por Hoy, uno de los programas bandera de la cadena, la propia Fina Rodríguez tras “El Reportaje”, de breve andadura en la parrilla, nada se ha vuelto a saber de bueno. Su estrella debió apagarse, en contraposición a la de su antecesora y sucesora.


En Internet se pueden encontrar espacios dedicados a las preguntas donde se indaga sobre el destino de Fina Rodríguez. Pero las respuestas son desalentadoras. Alguien la situaba en Radio Barcelona. Pero nada que haga suponer que su paso por “Hablar por Hablar” la catapultara a un destino mejor como al resto de presentadoras oficiales de este programa.


¿A qué viene acordarse de Fina Rodríguez? Pues bien el 15 de octubre, día de Santa Teresa, se entrega el Premio Planeta; Mara Torres es la segunda premiada. Todo el mundo mediático se dedica a recabar la vida laboral de la recién descubierta escritora. Actualmente, aparte de ser premiada, se emplea en las labores de presentador de La 2 Noticias, donde encontró el mejor destino de toda presentadora de “Hablar por Hablar” –menos Fina Rodríguez-; y por supuesto todo el mundo recala en su paso por el talk-show radiofónico.


Lucía Etxebarría suscita una de sus innumerables polémicas cibernéticas (actualmente se encuentra incursa en una debida a un artículo en el que cuestionaba la donación de Amancio Ortega, dueño de Zara, de 20 millones de euros a Cáritas, mientras el empresario se ha dedicado a trasladar los talleres de producción de textil de España –dejando en paro a un sinnúmero de personas- a otros países), en la que decía no saber quién era Mara Torres. Muy dispuestos, fieles al programa que la hizo famosa le recuerdan este dato, y en el hilo de comentarios se habla sobre el programa de radio y sus locutoras, omitiendo a Fina Rodríguez. Increíble, recuerdan a la más antigua y se saltan a Fina, en cuya época los guiñoles del Plus parodiaban su programa poniendo a sus personajes de látex a hablar con ella. No se entiende ¿qué pasó con Fina Rodríguez? Hacer una pequeña investigación sobre su vida laboral es fácil gracias al Linkedin, y ahí puede verse que tras “El Reportaje” pasó a trabajar como locutora de cuñas publicitarias, nada que ver con presentar “La Ventana”, “La 2 Noticias” o “Tal cual lo contamos”.


Igualmente injusto me parece el trato profesional respecto a la promoción que reciben las sustitutas de verano, en especial el trato que se da a la maravillosa voz de Paloma Delgado.


Como último apunte: Fina Rodríguez fue la gran ausente en la conmemoración de los 20 años de "Hablar por Hablar".
Os añado la melodía con la que arrancaba este clásico radiofónico y que ya para los que lo escuchábamos estaba más asociada al programa que a la película para la que sirvió de banda sonora.

viernes, 12 de octubre de 2012

Sustancialmente virgen o la Marilyn Monroe de nuevo cuño


Hace mucho tiempo que sé que pocas cosas pueden sorprender ya en la vida. Pero es digno de mencionar las novedades. Quien consigue sorprenderte merece tener el honor de preservar ese recuerdo en tu memoria.
El personaje de Marilyn Monroe siempre me había parecido en mi infancia y mi adolescencia insufrible. Pero en la época en que JFK era la película de moda, junto con el resto de sus compañeras fruto de la cabeza de Oliver Stone, surgió junto con esa oleada de puesta de moda del personaje de Kennedy la figura de su insigne amante. Ahí me pilló, la larga sombra de Marilyn, por su persistencia a lo largo de los años me cogió en plena afición a las teorías de la conspiración, al cuestionamiento de la autoridad dominante. Estados Unidos, hasta entonces, era para mí el sumun de la modernidad y la perfección empezó a hacer aguas. Así fui acercándome al personaje de Monroe, por el final, por su muerte, su final lleno de preguntas sin respuesta. Años después de JFK, llegó a mis manos la novela de Joyce Carol Oates. Era una biografía novelada. Y dejé llevarme por esa pena que se siente por las mujeres cuya dignidad no tiene nada que ver con cómo y quién practican el sexo. Personajes endurecidos por el abandono y el desprecio de hombres que sólo buscan la carátula, el maquillaje, el trofeo, y para nada la mujer real a quien convertir en compañera, en objeto de cuidados y de respeto.
A lo largo de mi vida he conocido y hasta hecho amistad con mujeres guapas y deseadas por todo bicho varón que las observara. Pero en un entorno académico, estas guapas eran además listas.
Décadas después me topo con la real encarnación de Marilyn Monroe. Llegada del universo español más parecido a Los Ángeles que pueda haber en España. Hasta el motivo por el que llegó aquí atenta contra su dignidad, pero ella no lo descubrió hasta pasadas unas semanas. Creyendo que tenía un novio en la distancia, éste la chantajeó emocionalmente para traerla a vivir con él y llevar a término el famoso dicho “un clavo saca otro clavo”. La chica dejó su trabajo, hizo las maletas y se presentó. Por unos avatares acabo hablando con ella. Se siente cómoda y por no sé qué motivos me hace la revelación:
“Soy Virgen”, mi cara de cartón piedra, porque yo sé de primera mano que no lo es. Y me aclara.
“La sustancia del hombre nunca ha entrado en mi cuerpo, por eso soy Virgen”. Y ahí no supe donde meterme. La eficacia del autoengaño no conoce límites. Su caso era peor, no paraba de decir:
“Yo soy una señorita”, mientras por su amante de turno sabíamos de sus proezas sexuales que dejarían en pañales a la protagonista de Garganta Profunda.
Por más que diversas culturas se empeñen en basar la virginidad en un tejido biológico: el himen, lo cierto y verdad es que la virginidad es más un estado espiritual que físico. A poca imaginación que se tenga se pueden encontrar ejemplos de ello, y que no mencionaré por su truculencia. Pero un ser humano puede ser sujeto pasivo de un acto sexual, y no perder su inocencia, dado que no sabe en qué consiste ese acto. Hasta aquí -más fino no se puede decir-. Por lo tanto perder la virginidad representa la pérdida de la inocencia, una chica puede conservar físicamente su himen, y hacer muchas otras cosas más.
Otras perlas que obtuve de mi conocimiento de esta reencarnación de Marilyn fue:
“Si no respeta mi alma, no tendrá mi cuerpo”, dicho mientras ya se estaba tirando a otro tío que no era su novio.
“Me ha caído pelo de un cliente y me he echado lejía en el pie”.
“Esto está muy distraído –sucio-, y esto también“.
“Limpia porque la obliga el marido”, dicho de una vecina.
“Es que si limpiáis nos dejáis por unos guarros” dicho a unos vecinos sobre la escalera del portal.
“De qué me sirve estar buena si estoy sola”.
“Soy empresaria, estoy buena y estoy preparada”, dicho a su novio.
“Mi novio es macavélico”, refiriéndose a los que emulan en su proceder a Maquiavelo.
Estas chicas pasan por cándidas, pero no, es un personaje muy currado, hacerse las tontas, soltar mentirijillas y poner cara de que van a llorar. A lo mejor aparentan estar avergonzadas cuando son pilladas en un renuncio, pero enseguida se recuperan y son capaces de relacionarse con quien les pone en solfa si con ello obtienen un rédito. Tienen una maña intuitiva, que funciona bien en planes a corto medio plazo. Pero a la larga sus distracciones las llevan al fracaso. Acaban siendo presas del personaje tontorrón que han creado y en lugar de ahorrar para su gran empresa son capaces de gastarse el dinero en unos zapatos, unos bolsos, o  unos trapitos, en lugar de administrarlo para su gran objetivo. La alimentación por supuesto es un gran coadjutor en el colapso de los planes de estas mujeres. Aunque pongan negocios, no pierden de vista el sueño de tener un hombre a su lado como las otras mujeres a las que tanto detestan, y por eso, en lugar de fortalecerse para trabajar, ayunan como un lama tibetano y se mantienen a base de café y su cafeína, además de otras cosas terminadas en –ína.
Es muy común acabar compadeciéndose de ellas, o involucrado en algún episodio de su vida porque ella lo ruegue como damisela desamparada. Pero al día siguiente están frescas como lechugas, e incluso para quedar bien con su enemigo del que dependen en algún aspecto o varios, culpabilizar y reprochar a quien la ayudó.
Las Marilyn del mundo son supervivientes, manipuladoras, chantajistas emocionales y grandísimas mentirosas. Compadecerte de alguna de ellas cuando sus problemas son de evidente autoría propia, es echar margaritas a los cerdos. Su belleza es un instrumento que han aprendido a pulir a lo largo de los muchos años que tienen, aunque digan que tienen 23, pero ya rozan los 35.
Si una mujer miente a otra mujer en la edad, lo hará en todo, sin miramiento, total, para estas Marilyn las mujeres son potenciales competidoras, seguras críticas, son lo que han  visto toda su vida y sufrido, padecido la envidia por su belleza o el desprecio por el uso que hacían de la misma.
Otra característica de estas Sustanciales Vírgenes es lo bien currada que tienen la melosidad, como ronean incluso cuando saludan a una potencial víctima de su arma de destrucción masiva.
Puedes escucharlas decir “Ojalá fuera fea”, pero no, nunca se desharían del don que la naturaleza les otorgó y que les facilita la vida en grado sumo. Y tan seguras están de su don que el tiempo pasa, el problema de quien cultiva el cuerpo y las mañas para usarlo como ventaja es que no cultivan nada más. Cuando quieren acordar se convierten en Alex, el personaje de Glenn Close en ATRACCIÓN FATAL, sin pareja y bajando el listón de sus miras considerablemente con tal de conseguir lo único que no tienen y sí tienen todas las mujeres de su edad alrededor: pareja y algún hijo. Así, pensando que están con un superhéroe vocacional, descubren que el superhéroe ha estado tras otras mujeres, y de ese modo tras intentarlo con varios acaban con el último de la fila, el más facilón. Pero hasta ése acaba tomando lo que quiere de ella, y si la pone en aprietos la deja sola y se busca otra tía como muralla de contención para que Marilyn no le pida ayuda.
Sí, son dignas de lástima, pero su capacidad de recuperación es inusualmente rápida. Y mientras quede rimel y delineador en el bolso, nunca estarán demasiadas horas entregadas al desaliento.